Las Provincias

Castellón, 29 nov (EFE).- La Muestra de Teatro Reclam, impulsada por la Universitat Jaume I de Castellón (UJI), ha bajado el telón de su 24ª edición con un balance que incluye la puesta en escena de más de 60 espectáculos en nueve poblaciones de la provincia y una afluencia de público de 8.000 espectadores.

Según el coordinador del certamen, Antoni Valesa, "el índice de aceptación por parte del público ha sido bastante destacado y se han podido ver en las comarcas de Castellón algunas primicias artísticas y diferentes propuestas recientemente reconocidas con destacados premios dentro del mundo de las artes escénicas".

La actuación de la compañía Lurrak Antzerkia en Benicàssim ha puesto fin a un mes de representaciones en localidades como Almassora, Benicàssim, Betxí, Onda, la Vall d'Uixó, Vilafranca, Vila-real y Vinaròs.

La Muestra Reclam arrancó a finales del pasado octubre con la pieza de danza vertical en la fachada del Paraninfo de la UJI y el laureado Pinoxxo de Ananda Danza.

En total más de 8.000 espectadores han asistido a las 60 propuestas ofrecidas, "una cifra importante si tenemos en cuenta que la mayoría de espectáculos son en espacios cerrados y algunos con aforo muy limitado y en estos casos se han agotado las localidades", han señalado desde la organización.

En esta edición del Reclam han destacado el Batllem!, de la compañía It Danza; La Crazy Class, de l'Om Imprebís; La Cantúria cantada, de Carles Santos; El sopar dels Idiotes, de Olympia Metropolitana; Eva y Adán, de Otra Danza; el Vània, de Moma Teatre o el universo de la danza de Paula Quintana y el lenguaje absurdo de Gerardo Esteve.

También ha habido espacio para el humor de las payasas de la Cia Aérea en De todas las bellas, las más bellotas; Els sorolls del silenci, de Valentí Piñot; el Tempus onírico y flotante, de la Compañía Visitants, y el teatro social de Nafrat collectif denunciando la nueva Europa.

La organización del Reclam trabaja ya en la que será su 25 edición, con el objetivo de "continuar en la línea de ofrecer una mirada amplia y siempre renovadora a nuestro entorno desde lo más cercano a lo más lejano; con el pensamiento puesto en que las artes escénicas son una de las mejores herramientas para medir la salud de nuestra cultura", ha destacado Antoni Valesa.