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VALENCIA, 29 nov (EFE).- El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha reivindicado "una política de jardinería con mayúsculas, de proximidad y calidad que dibuje nuestro paisaje" y para ello, ha defendido la necesidad de una población concienciada que reclame el derecho a vivir en una ciudad "agradable y sostenible".

En el acto de clausura del I Seminario Mediterráneo de Jardinería Ecológica, Ribó ha abogado por ciudades donde el paisaje "no esté dominado por el asfalto sino que tengan cabida los parques, los jardines y los huertos urbanos, que tantos beneficios sociales, ambientales, económicos y territoriales pueden ofrecer".

"Si podemos reaprovechar los residuos que resultan de cuidar nuestras plantas y árboles estaremos pasando de un problema, por el volumen de estos residuos, a generar una solución y también, por qué no, un beneficio", ha asegurado, según un comunicado del Ayuntamiento.

Joan Ribó ha señalado que también en el ámbito de la jardinería urbana, especialmente en tiempos difíciles para hacer grandes inversiones, su máxima es "intentar generar beneficios allí donde hay problemas".

El alcalde ha señalado en su intervención que "si poco a poco cambiamos el modelo de jardinería foránea que se ha llevado a cabo en Valencia por un modelo de jardinería mediterránea, conseguiremos paliar el problema de escasez de agua con un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos".

Como prueba de sus afirmaciones ha recordado que Valencia ha recibido recientemente un reconocimiento por el buen uso de los recursos hídricos en los jardines del sur de la ciudad.

"Esta certificación sitúa la ciudad en la vanguardia europea en cuanto al uso más adecuado y sostenible de un bien tan escaso como el agua. Para cosas como esa sí nos gusta estar al mapa", ha incidido.

En el cierre de este seminario, organizado por la Sociedad española de Agricultura Ecológica (SEAE), Ribó ha defendido un modelo que tendrá entre sus ventajas la de evitar el uso exagerado de fertilizantes y plaguicidas, porque es también un asunto de salud pública para "dar respuesta a un problema de conciencia ecológica que tiene consecuencias sobre la calidad de vida de las personas".

Ha propugnado el cambio hacia una jardinería y una agricultura mediterránea que retome el camino de "un consumo de agua mucho más responsable y una fertilización natural a base de adobos tradicionales y compuesto orgánico, dificultando la aparición de plagas exógenas", cuyos beneficios alcanzarían a todos.

Ribó ha añadido que para configurar nuevos espacios de naturaleza donde los niños puedan jugar y aprender la vegetación propia hay que poner en valor el arte y el oficio de la jardinería.

"Personalmente pienso que esto no sólo es posible en el siglo XXI, sino que es indispensable", ha afirmado y se ha referido a los espacios para desarrollar huertos urbanos que el Ayuntamiento ha puesto a disposición de los que, a su juicio, deben tomar la iniciativa con el apoyo de la administración.