Las Provincias

Lleida/Valencia, 29 nov (EFE). Un estudio de la Universidad de Lleida (UdL), en el se ha entrevistado a estudiantes de universidades valencianas y catalanas, revela que un 40 % de ellos se ha sentido víctima algún vez del acoso predador o 'stalking', en persona o a través de tecnologías de la información y comunicación (cyberstalking).

Según informa la Universidad de Lleida (UdL), la investigación se presentará mañana en la jornada "Formas contemporáneas de violencia de género: Stalking", dirigida por la profesora de Derecho Penal Carolina Villacampa.

El trabajo avala la reciente inclusión de este delito en el Código Penal (art. 172 ter), a pesar de que sin valorar la adecuación del delito o las penas previstas.

Se trata del primer estudio elaborado en el Estado sobre este tipo de acoso después de su incriminación como delito, y se enmarca en el proyecto de investigación "Formas contemporáneas de violencia de género: mecanismos jurídicos de protección de las víctimas", financiado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Los investigadores de la UdL han entrevistado a 1.162 estudiantes de ocho universidades, cuatro catalanas y cuatro de la Comunitat Valenciana.

Las conclusiones señalan que un 44 por ciento de las chicas y un 33 % de los chicos han sido víctimas de este patrón de conducta, "constituido por la reiteración de comportamientos que hacen a la víctima objeto de una atención indeseada, como por ejemplo tentativas de contactar por móvil, correo electrónico o por otros medios, deambular cerca de su casa o de su puesto de trabajo, seguirla... provocando miedo o intranquilidad", explica Villacampa.

Además de determinar la tasa de victimización por estas conductas en población universitaria, esta investigación de la UdL establece las características tanto de víctima como del acosador, la dinámica propia de estos comportamientos -tipos, duración y frecuencia-, el impacto que tienen en las víctimas y los efectos psicológicos que les generan.

Además, determina cuáles han sido las estrategias adoptadas por las víctimas y, en este sentido, el estudio señala que sólo un 16 % lo denuncia.