Las Provincias

Valencia, 19 oct (EFE).- Los vecinos del Cabanyal-Canyamelar han reconocido el interés del nuevo gobierno de Valencia por revertir la degradación del barrio y, además del impulso urbanístico, han valorado algunas medidas de seguridad ciudadana y que hay más limpieza aunque siguen pidiendo medidas para mejorar la convivencia social.

Esas son algunas de las conclusiones a las que han llegado tras la última reunión de la asamblea de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, en la que también han reclamado la unión de todas las entidades del barrio "para reivindicar y alcanzar una solución concreta" para garantizar la convivencia.

Según un comunicado, el interés del nuevo gobierno local ha construido "las bases para la futura rehabilitación urbanística", con la derogación definitiva del Pepri, las ayudas para la rehabilitación y edificación de viviendas, la reurbanización de calles, la recuperación de licencias y agilización de expedientes.

Además, han valorado que el área de Participación Ciudadana haya desarrollado el proyecto Va Cabanyal que ha conseguido fondos europeos para actuaciones en el barrio.

No obstante, han incidido en que de las 600 viviendas de propiedad pública, solo 34 han sido objeto de consideración para su rehabilitación, lo que consideran "insuficiente" para una rehabilitación real.

En ese sentido, han pedido al consistorio que cuantifique el coste económico de la rehabilitación y lo que está dispuesto a consignar y que se tomen pedidas para que sea la iniciativa privada la que active las obras para reducir los plazos de rehabilitación.

También han señalado que han constatado un aumento de la limpieza aunque debido a la degradación "no se visualiza" y han apuntado que se han tomado algunas medidas de seguridad ciudadana pero "ante la falta de coordinación con otras concejalías", en los problemas diarios en la convivencia social "no" han visibilizado mejorías.

En concreto, han asegurado que no tienen constancia de que se haya implementado ningún programa para garantizar la normal convivencia entre vecinos y han indicado que "después de 20 años, la venta de droga sigue sin control".

"Seguimos con problemas con normas de convivencia y respeto social, con familias con niños en riesgo y viviendo en condiciones infrahumanas, problemas como las actividades ilícitas" y otras actividades que "contribuyen a la degradación del barrio".

En opinión de los vecinos, "es necesario que el Ayuntamiento empiece ya un proyecto social directo, serio y responsable para atajar cuanto antes esta situación que hace alargar la degradación".

La asociación ha defendido que ha colaborado "desde el minuto cero" para el nuevo gobierno actúe y, aunque no han visto un avance, no van a dejar de reivindicar la revitalización, la regeneración y la rehabilitación del barrio.

Entre sus conclusiones, también han apuntado la necesidad de "imprimir rapidez" a todos los procesos políticos y administrativos y en algunos casos, usar vías extraordinarias, "que garanticen la ejecución de las obras en un periodo de tiempo adecuado".

Además, han advertido de que estarán pendientes de los presupuestos de 2017 para que "las inversiones previstas en el Plan Confianza, ARRU y EDUSI se vean concretadas en todos ellos", pues de lo contrario, "la ejecución de proyectos importantísimos sufrirían un retraso muy peligroso para la rehabilitación del barrio".