Las Provincias

Valencia, 18 oct (EFE).- El expresidente de Bancaja, exvicepresidente de Bankia y expresident de la Generalitat, José Luis Olivas, y el empresario Vicente Cotino han negado hoy haberse concertado para defraudar a Hacienda y han defendido la veracidad de una supuesta mediación empresarial que ejerció el primero.

Ambos han declarado como investigados, junto con la mujer de Olivas, Mercedes Álvarez, por presuntos delitos contra la hacienda pública y falsedad documental en la vista que ha comenzado hoy en el Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia.

En su declaración, tanto Cotino -sobrino del ex director general de la Policía y exconseller del PP, Juan Cotino- como Olivas han defendido que este medió en 2008 para la venta a Endesa, por 39,3 millones de euros, del 25 % que Sedesa tenía en Proyectos Eólicos Valencianos (PEVSA).

Esta operación se hizo de forma conjunta con otro 20 % del capital que Bancaja poseía en PEVSA, de modo que finalmente se vendió el 45 % de la entidad a Endesa.

Se da la circunstancia de que Endesa era la propietaria del 55 % restante y que, según han relatado ambos procesados, no tenía interés inicial en hacerse con el total del capital, aunque finalmente lo adquirió ejerciendo un derecho de preferencia cuando Sedesa (Cotino) y Bancaja habían acordado la venta a Iberdrola gracias a la mediación de Olivas, entonces presidente de Bancaja y consejero de Iberdrola.

Olivas ha reconocido haber cobrado, por estas gestiones de mediación, 580.000 euros de Vicente Cotino.

Su intervención, según ha defendido Olivas, supuso un ahorro de más de medio millón de euros para Bancaja y generó unas plusvalías de 39,3 millones de euros para Sedesa, motivo por el cual cobró los 580.000 euros que había acordado de antemano con Cotino.

Esos honorarios, según Olivas, "fueron declarados a Hacienda en su momento y por ellos" hizo efectivos los correspondientes impuestos.

Para el fiscal, Cotino y Olivas actuaron de acuerdo "con ánimo de defraudar a la Hacienda Pública", para lo cual decidieron consignar en el impuesto de sociedades de 2008 del grupo Sedesa como gasto deducible una transferencia de 580.000 euros que hizo Sedesa Inversiones a Imarol -propiedad de Olivas y su mujer-, en virtud de un asesoramiento ficticio.

Para ello, los acusados "crearon un documento que aparentaba ser una factura" firmada por Olivas, la única que emitió Imarol en 2008.

En su defensa, Cotino ha alegado que su empresa pagó "más o menos 10 millones de euros a Hacienda tras esa operación, y que no tiene sentido haberse concertado con Olivas para desgravarse 150.000 euros" por esa supuesta asesoría que las acusaciones cuestionan.

Olivas, por su parte, ha insistido en que no tenía ningún vínculo laboral con Iberdrola ni tampoco tenía funciones ejecutivas en Bancaja (de donde cobraba, ha dicho, "sólo" 16.000 euros al año).

Por ello no solo no incurrió en incompatibilidad alguna, sino que "hizo un favor a Bancaja" con su intermediación directa con el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en la que logró supuestamente que Iberdrola realizase una oferta vinculante por el 45 % de PEVSA, que posteriormente asumió Endesa.

"Podría haber cobrado algo a Bancaja", ha indicado Olivas, quien "por ética" no hizo más labores de asesoramiento similares por no meterse "en más jardines", aunque podría haber hecho cientos, según ha defendido.

El abogado del Estado le ha preguntado a Olivas que, "si no había nada que ocultar", por qué firmó su mujer -en calidad de administradora de Imarol- un documento que supuestamente sirvió para justificar ante Hacienda esa supuesta mediación.

Olivas ha respondido que porque lo consideró "oportuno" y que su mujer "hacía lo que él decía". "Le dije que lo firmase para llevarlo al asesor", ha dicho.

El abogado del Estado ha replicado si fue cuatro años después, en 2012, cuando Hacienda le investigaba por su actividad empresarial de 2008, a lo que ha respondido que el documento se realizó en 2008.

Posteriormente, su mujer ha declarado que ese informe lo firmó en 2012 porque se lo dijo su marido.

Preguntado por esta supuesta contradicción a la salida del juicio, Olivas ha indicado a los periodistas que no contradice "nada, es un documento que no ha circulado".

El único testigo que ha sido llamado a declarar hoy, miembro de Endesa en el consejo de PEVSA, ha afirmado que no conoce la empresa de Olivas (Imarol) y que únicamente tuvo contactos para la compra del 45 % del capital de PEVSA con los consejeros de Sedesa y de Bancaja en dicho consejo.

La vista se retoma mañana a las 9.30 horas en la que se prevé que sea la última sesión.