Las Provincias

Valencia, 18 oct (EFE).- La asociación profesional Unión de Guardias Civiles (UniónGC) ha denunciado que el oficial al mando del puesto de Oliva (Valencia) discrimina a un grupo de agentes de su plantilla, a los que llama "tóxicos", y hacia los que son "constantes" sus faltas de respeto.

UniónGC ha denunciado que, entre la jerga habitual de este oficial hacia parte de su personal hay amenazas con frases como "te voy a follar" o "te voy a meter un huevo que te vas a cagar" para trasladar su intención de abrirles expedientes disciplinarios.

En un comunicado, han apuntado que además en ocasiones ejerce "tratos humillantes y vejatorios" a miembros de este grupo en presencia de otros agentes e incluso de personal ajeno al Cuerpo.

A ello se añaden intromisiones en la vida íntima de los agentes, a los que llega a preguntar en público con quién mantienen relaciones sexuales, en tono "burlón y despectivo", según las mismas fuentes.

La asociación va a denunciar internamente todas las irregularidades y acudirá a los tribunales de Justicia en los casos en que sean de su competencia.

Al personal de su confianza, a los que en "tono jocoso", según UniónGC, califica de "palmeros", les ha dirigido duras advertencias de que no mantengan relación alguna con los denominados "tóxicos", bajo la amenaza de cambiarles de área en el destino actual, lo que supondría un perjuicio en su trabajo diario.

Se jacta de ser el oficial número uno en uso del régimen disciplinario por los numerosos expedientes abiertos a sus subordinados y se autodenomina "teniente sastre", por ser, según sus propias palabras, el que más medidas toma, aunque para UniónGC debería llamarse "teniente desastre", como demuestra su gestión.

La asociación ha denunciado la "política del "divide y vencerás" y la arbitraria gestión" de este mando de Oliva que, en su opinión, genera malestar en la plantilla, a la que ha dividido en subgrupos para beneficiar a unos y perjudicar a otros.

Como consecuencia de esta actitud, solo un tercio de la plantilla realiza servicios de seguridad ciudadana, mientras el resto tienen otros cometidos por encargo del oficial y el nivel de absentismo supera el 10 % del total, lo que merma el potencial de servicio y perjudica el servicio al ciudadano, que ha de soportar largas colas para hacer efectivo cualquier trámite en esa unidad.

UniónGC ha hecho hincapié en el descontento generalizado existente entre los miembros de la unidad debido a la gestión de este oficial, ya que unos pocos agentes tienen plenos derechos y otros, los "tóxicos", ninguno, lo que genera un ambiente laboral insoportable que nadie se atreve a denunciar por el "gobierno del miedo" ejercido por este mando.

La organización ha afirmado que no está dispuesta a que el Puesto de Oliva sea "el chiringuito de nadie, en el que se mercadean puestos de trabajo y prebendas al capricho y a medida de las exigencias del oficial responsable de la unidad".