Las Provincias

Madrid, 18 oct (EFE).- El Congreso ha recabado hoy el acuerdo de PP, PSOE, Unidos Podemos (UP) y Ciudadanos para pedir al próximo Gobierno la revisión "inmediata" del sistema de financiación autonómica, en el que "la transparencia" será la premisa tanto para aplicar los mecanismos de liquidez como para repartir los techos de déficit.

Un total de 319 votos a favor ha tenido esta iniciativa del grupo parlamentario socialista, cuya defensa ha corrido a cargo del diputado Julián López Milla, quien ha apelado a la necesidad de consenso para sacar adelante la revisión "inmediata" del actual modelo de financiación.

También para poner en marcha los mecanismos que contempla la LOFCA que compensen los déficit de financiación en los que se ha incurrido.

Además, aboga el PSOE por aplicar los sistemas actuales de préstamos de liquidez (el FLA, por ejemplo) con transparencia, de modo que las comunidades puedan hacer frente puntualmente a sus pagos en materias tan prioritarias y sensibles como la sanidad, la educación o la atención a la dependencia.

Misma transparencia que pide para atribuir los objetivos de déficit a las autonomías.

La propuesta del PSOE ha tenido dos modificaciones por sendas enmiendas de Ciudadanos y de Unidos Podemos, entre ellas la petición de un mayor control en el gasto público.

Según ha indicado López Milla, el actual modelo de financiación tuvo que revisarse hace tiempo, en concreto hace dos años, pero no se hizo porque el clima político era "regular", ha dicho parafraseando al ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro.

Fue "una mala excusa", según sus palabras, que pretendía ocultar los recortes del hoy Gobierno en funciones, ya que no faltaban recursos, como demostró cuando el Ejecutivo rescató a las entidades financieras o a las autopistas de peaje.

Urge, por tanto, que se proceda a la reforma del modelo, algo en lo que ha coincidido Unidos Podemos a través de su diputada Yolanda Díaz, que ha responsabilizado a Montoro de provocar recortes en las comunidades y el ensanchamiento de las desigualdades.

Ha cuestionado la razón que en su momento esgrimió Mariano Rajoy para justificar que no se procediera hace dos años a la revisión del modelo, cuando dijo que "no era prioritario". Por ello, se ha preguntado si al PP no le parece prioritario cambiar un modelo que incide, por ejemplo, en la atención de enfermos de cáncer o en la apertura de escuelas.

El PP, con todo, ha apoyado la iniciativa, aunque eso no ha evitado que los socialistas tuvieran que oír las críticas del diputado José Antonio Nieto, que se ha preguntado a qué viene este "toque de masoquismo" del PSOE y sus ganas de "remover una y otra vez uno de los mayores espantajos de la herencia de Zapatero", como es el sistema de financiación.

Según su versión, "se ha conseguido aumentar la financiación a pesar de las dificultades económicas en un momento terrible, así que no cuela el relato".

También ha contado con el plácet de Ciudadanos, pese a que su diputado Francisco de la Torre ha coincidido con el PP en quejarse de que este asunto se haya llevado varias veces al Congreso en los últimos nueve meses.

De la Torre, no obstante, ha acusado al PP de no haberse preocupado de poner en marcha un nuevo sistema pese a que el actual es insuficiente, a la vez que criticaba a las comunidades por no cumplir los objetivos déficit.

Las opiniones han estado divididas en el grupo mixto, ya que mientras algunos como Joan Baldoví (Compromís), Ana Oramas (CC) o Pedro Quevedo (Nueva Canarias) han manifestado su respaldo sin fisuras a la propuesta, otros como Ferran Bel (PDECat) o Marian Beitialarrangoitia (EH Bildu) han sido más ambiguos.