Zaragoza, 1 ago (EFE).- La Junta Arbitral de Consumo de Aragón ha recibido 826 solicitudes de arbitraje en este primer semestre de 2012, el 66 por ciento de las cuales referidas a cuestiones relacionadas con las telecomunicaciones.
Según informa el ejecutivo autonómico en un comunicado, de las 826 solicitudes 404 han sido presentadas a través de Oficinas de Información al consumidor comarcales y municipales y los servicios de consumo; 48 por asociaciones de consumidores y 347 directamente por los usuarios.
Por sectores, 546 solicitudes corresponden al sector de las telecomunicaciones, el 66 por ciento, como "consecuencia del uso generalizado de la telefonía fija, móvil e internet" y también debido a "la adhesión de las empresas más significativas de este sector al Sistema Arbitral de Consumo".
Los servicios asociados a la energía eléctrica han sido el segundo sector más demandado, con 54 solicitudes, seguido de los automóviles (31) y la enseñanza a distancia (24).
En total, se han resuelto 699 solicitudes y de ellas 233 lo han sido por mediación de la Junta Arbitral de Consumo de Aragón, esto es, logrando un acuerdo entre las partes en conflicto sin necesidad de actuar un colegio arbitral.
Así, en este primer semestre de 2012 se han dictado 466 laudos arbitrales, decisiones que ponen fin al proceso con carácter ejecutivo y fuerza de cosa juzgada, ya que tiene el mismo valor y carácter que una sentencia.
Desde el punto de vista de la resolución, 357 laudos han sido estimatorios, total o parcialmente, de las pretensiones del consumidor; 101 desestimatorios y 8 conciliatorios.
Asimismo, destacan los 456 laudos dictados por unanimidad del colegio arbitral y sólo dos por mayoría.
Del total, 28 solicitudes no fueron admitidas a trámite, principalmente porque el reclamante carecía de la condición de consumidor final, requisito imprescindible para acudir al Sistema Arbitral de Consumo.
Las mismas fuentes indican que un total de 3.646 establecimientos, profesionales y empresas están adheridas a dicho sistema, cuyo sello está reconocido como un símbolo de calidad en el comercio y los servicios.
El Sistema Arbitral de Consumo es una vía extrajudicial de resolución de conflictos surgidos entre los dos protagonistas del consumo: el consumidor o el usuario y el empresario, comerciante o prestador de servicios.
Este sistema permite a las dos partes en conflicto, en el menor tiempo posible, resolver sus diferencias sin gastos y sin la necesidad de acudir a los tribunales de justicia.
Se trata de un servicio gratuito adscrito a la Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón, basado en la voluntariedad de las partes, que aceptan someterse a la decisión de un tribunal de arbitraje. EFE



