Pekín, 20 jun (EFE).- China ha aumentado el control sobre la minoría étnica uigur (de credo musulmán) en la región de Xinjiang al comenzar inspecciones "casa por casa", tras el incidente registrado este mes en una escuela de enseñanza del Corán que acabó con 12 niños heridos, informó hoy la Asociación Americana Uigur (UAA).
La UAA, con sede en EEUU, ha condenado los registros policiales de las casas de uigures que se llevan a cabo en la ciudad de Hota, donde se registró el citado incidente y que, según la asociación, se están aplicando de forma sistemática para intimidar a esta minoría étnica residente en la localidad.
Por su parte, el diario oficial "Global Times", confirma el inicio de las inspecciones que, apunta, se centrarán en "viviendas alquiladas" y en la búsqueda de actividades ilegales como la enseñanza del Corán.
Según el medio chino, el aviso oficial que se ha difundido entre la población alerta a los residentes de que, si no colaboran con la policía, los agentes entrarán "por la fuerza" en las viviendas, si bien un oficial destacó al diario que las autoridades no harán uso de la violencia "sin una razón contundente".
A principios de junio, la policía irrumpió en una escuela considerada "ilegal" de enseñanza religiosa en busca de "sospechosos" en la ciudad de Hotan, al sur de Xinjiang, para "rescatar" a los 45 niños que asistían al centro, según la versión oficial.
De acuerdo a ésta, un supuesto sospechoso activó un artefacto explosivo que infligió heridas a 12 niños, dos sospechosos más y tres agentes de policía, si bien grupos de derechos humanos remarcan la "violencia" con la que actuaron las autoridades chinas en la redada.
Las tensiones en la provincia de Xinjiang, habitada mayoritariamente por etnias de religión musulmana, han aumentado en los últimos años entre las autoridades chinas y las minorías étnicas con un último episodio de violencia registrado en febrero, cuando doce personas murieron y varias resultaron heridas.
Xinjiang, una región del tamaño de Europa Occidental, está poblada por uigures, un pueblo de origen túrquico, y otras etnias asiáticas desde hace siglos, que, tras periodos de independencia, ahora denuncian la discriminación y el acoso de las autoridades chinas desde que la región pasó a ser parte de la República Popular china.
Pekín sostiene que los grupos independentistas uigures tienen vínculos con grupos terroristas, mientras que organizaciones de derechos humanos y uigures en el exilio acusan al régimen comunista de usar esa justificación para aumentar la represión religiosa y cultural contra esta minoría con presencia en otros países vecinos. EFE







