París, 30 may (EFE).- El ministro brasileño de Exteriores, Antonio Patriota, justificó la pertinencia de dialogar con las autoridades sirias por el riesgo de el país que posea armas químicas y también para ajustarse al mandato de la ONU.
"La prensa e incluso el director de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas han declarado que hay elevadas sospechas de la presencia de armas químicas. Hay que tenerlo en cuenta", señaló Patriota en una entrevista al diario francés "Le Monde" publicada hoy.
Insistió en que "serán necesarios contactos con las autoridades" y como argumento pidió que se imagine "el escenario que podría producirse en la región si esas armas existen de verdad".
"Si hay un riesgo de desestabilización o si la situación puede ser todavía más peligrosa para la población, hay que buscar otras soluciones. Y las salidas posibles en Siria no son simples", agregó.
"La mejor apuesta se sustenta, por ahora, en el proceso en marcha que ha recibido el apoyo de todos los miembros del Consejo" de Seguridad de Naciones Unidas, explicó.
Puntualizó que aunque ese organismo autorizara una intervención para proteger a los civiles "la historia no se acaba. La acción que se lleve a cabo tiene que ser responsable y ajustarse a la resolución del Consejo" de Seguridad de la ONU, porque en caso contrario podría darse "una situación en la que cada uno hace lo que quiere. La ONU no se creó para eso".
El ministro brasileño puso el acento en que su país "se asocia integralmente" a la declaración de la presidencia del Consejo de Seguridad del día 27 tras la masacre del viernes y también a la propuesta de seis puntos del enviado especial, Kofi Annan.
Esa propuesta, recordó, exige que el Gobierno sirio detenga los movimientos de tropas en las ciudades y deje de utilizarlas contra ellas, y que "eso permitirá el inicio de un comienzo de un proceso político abierto, dirigido por los sirios, capaz de estabilizar el país y de responder a las aspiraciones y preocupaciones legítimas de la población". EFE




