Madrid, 25 may (EFE).- La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha defendido hoy que la subasta de las entidades financieras participadas por el Estado y que todavía no han sido vendidas, como CatalunyaCaixa y Banco de Valencia, "sigue adelante".
En los últimos días se ha especulado con la posibilidad de que se suspendan las subastas, a la luz del escaso interés que hay entre los posibles compradores tras el endurecimiento de las provisiones inmobiliarias.
Si finalmente no salen a subasta estas dos entidades ni Novagalicia, la tercera entidad nacionalizada, el Gobierno sopesa crear con todas ellas un gran banco publico, según fuentes financieras.
Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría ha reconocido que se barajan "distintas alternativas" para el futuro de estas entidades, con lo que no descarta la posibilidad de crear un banco público con ellas.
El Gobierno tomará "la mejor solución y la más rentable", es decir, "la que menos cueste" a los contribuyentes, aunque ha insistido en que el objetivo es "devolver a todas esas entidades a la normal actividad privada".
En cualquier caso, las dos subastas que hay en marcha, la del Banco de Valencia y CatalunyaCaixa "siguen adelante", ha dicho.
Por otra parte, Sáenz de Santamaría ha vuelto a defender que Bankia es una entidad "fuerte y con futuro" que cuenta "con el respaldo del Estado español".
La vicepresidenta ha rehusado valorar el volumen de ayudas públicas que esta tarde va a pedir el consejo de administración de Bankia -que, según algunas fuentes, superarían los 15.000 millones de euros- aunque ha reiterado que "el Gobierno ya ha dicho que el Estado va dar apoyo" al banco.
En cualquier caso, ha precisado que se tratará de "préstamos" que darán al Estado derecho a "tomar decisiones" en la entidad, con el objetivo de poder ponerla a la venta y recuperar la inversión de manera que "cueste el menor dinero posible".
Además, ha señalado que el plan de saneamiento que presenten los directivos de Bankia "debe ser analizado por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y el Banco de España". EFE



