Sao Puaulo, 8 feb (EFE).- El número de homicidios en la región metropolitana de la ciudad de Salvador aumentó el 145 por ciento durante la huelga de ocho días en esa región del nordeste brasileño, según los números de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Bahía.
Entre el 1 y el 8 de febrero 135 personas fueron asesinadas en Bahía, 80 más que en la semana del 25 al 31 de enero, pero las autoridades se abstuvieron de comentar los números y su relación con la huelga que mantiene en tensión a esa región.
El martes, en un intento de solucionar la situación, ambas partes se levantaran de la mesa sin un acuerdo que el Gobierno consideraba como inminente.
El Ejército reforzó su cerco a la sede de la Asamblea Legislativa de Bahía, la capital regional Salvador, que fue tomada desde el pasado 1 de febrero por un número aún desconocido de huelguistas.
Tras las escaramuzas entre los militares y los policías en huelga de los primeros días del cerco, la situación se tranquilizó el martes, pero la situación cambió tras el estancamiento de las negociaciones, y los militares, además de reforzar el bloqueo, cortaron el suministro de energía eléctrica.
De igual manera, las autoridades suspendieron el permiso que habían concedido para que familiares les llevaran medicinas y alimentos a quienes permanecen en el interior de la Asamblea Legislativa.
Según el teniente Marcio Cunha, jefe de Comunicación del Ejército, cualquier persona que está dentro puede alimentarse y beber agua.
"El Ejército no impide a nadie de comer y beber, pero para eso ellos necesitan salir de la Asamblea, sólo que si salen no podrán entrar nuevamente", apuntó Cunha.
El gobernador de Bahía, Jaques Wagner, reafirmó a redes de televisión que la propuesta que le presentó a los huelguistas para reajustar los salarios inmediatamente en un 6,5 por ciento y concederles una serie de extras salariales entre 2012 y 2015 que eleven los sueldos hasta cerca del 30 por ciento reivindicado.
La huelga preocupa a las autoridades no sólo por el aumento de la inseguridad sino también por el posible impacto económico que puede tener en Salvador, ciudad que espera a decenas de miles de turistas para el carnaval que comenzará el 16 de febrero.
Salvador, además de uno de los principales destinos turísticos de Brasil y una de las sedes del Mundial de fútbol de 2014, organiza un carnaval que disputa en popularidad al de Río de Janeiro y ha sido considerado por el libro de los Guinnes Récord como la mayor fiesta callejera del mundo con dos millones de personas. EFE




