Alcoy (Alicante), 9 feb (EFE).- Los testigos propuestos por la acusación particular del caso del militar alcoyano David Giner, en coma vegetativo e irreversible desde hace 4 años, han señalado que presentaba los labios amoratados y que estaba encorvado de dolor en el pecho cuando le dijeron que se marchara a casa.
Ayer arrancó el juicio de David Giner en el Juzgado Togado Militar Central, en Madrid, con la declaración del principal acusado, el teniente coronel que mandó a David a casa sin solicitar pruebas médicas.
Además de los testigos propuestos por la acusación particular, hoy también ha declarado la madre de Giner, Amelia Moyá, quien ha hecho declaraciones a EFE.
El teniente coronel declaró ayer que la patología que presentaba David no era de un infarto, y que el enfermero que iba en la ambulancia con él comparte la misma opinión.
Incluso, señaló que David manifestó sentirse mejor y que pidió irse a casa.
La madre mantiene la esperanza de que se haga justicia ya que el caso de David ha sido archivado en dos ocasiones.
La defensa pide la libre absolución del principal acusado y la acusación (la madre de David) que se depuren responsabilidades, la inhabilitación del servicio para el teniente coronel y un millón de euros en concepto de indemnización.
Giner recibe cuidados desde septiembre de 2007 cuando sufrió una parada cardiorrespiratoria después de unos ejercicios militares en el complejo militar de la Dehesa del Príncipe de Cuatro Vientos de Madrid.
Se había alistado en el Ejército a los 21 años tras haber cumplido con el servicio militar y más tarde obtuvo el rango de cabo del Ejército de Tierra del Cuartel del Inmemorial del Rey de Pozuelo de Alarcón, Madrid.
En 2007, fue sometido a unas pruebas físicas en las que los resultados apuntaban a una dificultad en la recuperación cardiaca, por lo que los responsables sanitarios lo consideraron no apto.
Aún así, tres meses después, David repitió la prueba, tras el ejercicio empezó a encontrarse mal y, según el relato de su madre, los militares le aconsejaron que se tumbara al sol y poco después dijeron que se fuera a casa.
Por el camino, David sufrió una parada cardiorrespiratoria que le dejó en coma a los 27 años.




