La empresa del sector del mueble Punt ha resurgido en apenas seis meses de sus cenizas (fue liquidada el año pasado al no poder superar el concurso de acreedores). La adquisición por parte de Valcapital, fondo valenciano de capital riesgo, supuso una revolución en su estructura. Su consejero delegado, Arturo Llopis, escindió la empresa en dos sociedades diferentes. Una, Punt XXI, encargada de la marca y el diseño de producto. Y la segunda, Taller Contemporáneo, que se centra en la fabricación, tanto para Punt como para cualquier otra empresa del mueble. En este sentido, se está ultimando un contrato con una multinacional con sede en Estados Unidos para fabricar en Valencia toda su producción. Lo que supondría, según Llopis, que esta compañía se convertiría en el cliente más importante de Taller Contemporáneo, incluso por delante de Punt.
Clave en el proceso de selección, que está en su fase final, ha sido el nuevo sistema de producción introducido en la empresa, similar utilizado por la industria del automóvil, que divide el proceso en secciones. Este sistema permite flexibilizar la estructura y concentrar la carga de trabajo en una u otra área dependiendo de las necesidades, explica el consejero delegado de Valcapital. Ello contribuye a ganar en eficiencia, evitar la acumulación de stock y combatir la deslocalización de la producción. De hecho, la empresa ya fabrica para varias pymes del mueble.
Aunque Valcapital no preveía obtener beneficios en ambas sociedades hasta dentro de tres años, su consejero delegado no descarta que Taller Contemporáneo pueda entrar en ganancias este mismo ejercicio. Las previsiones son cerrar el año con 2,5 millones de euros de facturación en Taller Contemporáneo, y 2 millones en Punt.
El fondo de capital riesgo cerró la compra de la antigua Punt Mobles en diciembre por una cantidad que Llopis no quiso desvelar pero que entra dentro del fondo Valcapital II, que en estos momentos cuenta con 1,5 millones de capital y pretende sumar otros dos millones antes de finales de año y alcanzar los 6 millones a más largo plazo.
En este tiempo, Punt ha incrementado el peso de las exportaciones hasta un 70% de la facturación. La asistencia a la feria de Milán, el certamen más importante del sector, les ha servido para testar la aceptación del nuevo catálogo, confeccionado tras realizar una selección de las piezas. Fruto de su presencia en el evento italiano, que prepararon a contrarreloj en apenas tres meses, ha salido un encargo de su principal cliente americano que hasta entonces le compraba un tipo de mueble y ahora ha incluido en el pedido las tres novedades que incluían en el catálogo.
Diseñadores de renombre
El diseño, con un estilo «de inspiración escandinava pero fabricado en el mediterráneo», define Arturo Llopis, y la calidad en todo el proceso son los puntos fuerte de Punt. En su nómina, la empresa fundada en 1980 por los diseñadores Vicent Martínez y Lola Castelló, ya tenía a profesionales de renombre internacional como Terence Woodgate, CuldeSac o Vicente Blasco. Ahora han incorporado nuevos nombres como los de Mario Ruiz, Víctor Carrasco o Nathan Yong.
Una de las iniciativas del nuevo equipo de Punt, en el que se mantiene profesionales vinculados a la anterior etapa como es el caso del fundador Vicent Martínez y al que se ha incorporado savia nueva, como el direcctor de Arte, Pablo Gironés, es reeditar piezas de los años 60 de José Martínez Medina en colaboración con la Universidad Politécnica. El objetivo es hacer la puesta de largo de estas reediciones en la feria Hábitat de Valencia, que se celebrará del 18 al 22 de septiembre.




