Isabel Rubio, conocida com Kikí, ha dado un paso más en su internacionalización. Tras lograr vender su tomate frito casero 'Estilo Kikí' realizado con su receta familiar en Estados Unidos, Francia, Alemania, Corea del Sur y Panamá va a empezar a exportar a Rusia a partir del mes de septiembre. La aventura empresarial empezó hace poco más de cinco años. Primero fue poner precio a un producto que pedían familiares y amigos y ahora, de la mano de unos de los hijos de Kikí, Francisco Caturla, director comercial, se está ampliando la aventura de la internacionalización sin prisa pero sin pausa. El objetivo es vender a uno o dos países nuevos cada año. De momento, su facturación viene en un 25% por la exportación, otro 25% del gran consumo y el 50% restante, de tiendas 'gourmet' de toda España.



