
La tendencia creciente del uso de ríos por parte de los valencianos ha llevado a varios ayuntamientos de la Comunitat a cobrar a los usuarios hasta seis euros por acceder a un espacio natural pese a que está prohibido el baño.
Bolbaite cuenta con un paraje natural, cuyo principal atractivo es el río Sellent. El Consistorio cobra dos euros por persona, sólo los fines de semana, y justifica este pago en el mantenimiento «del paraje y evitar masificaciones», admite la alcaldesa de la localidad, Práxedes Palop.
En 'La Playeta', de Sumacàrcer, se abonan los fines de semana de julio y agosto seis euros por vehículo y por día en la zona de aparcamiento señalizado. «Se trata de una tasa que pretende cubrir los gastos de limpieza», dice el alcalde de Sumacàrcer, Txema Peláez i Palazón.
En el 'Clot del Negre', de Cotes, y en el azud de Antella los alcaldes se plantean cobrar una tasa de aparcamiento por los mismos motivos que alegan los anteriores ediles. «El año pasado, sólo en la temporada de verano, nos costó 65.000 euros el mantenimiento, 45.000 subvencionados por el Inem Agrícola, y el resto ha salido de las arcas municipales», afirma el alcalde de Antella, Gustavo Monteagudo.
Sin embargo, las zonas de playa homologadas cuentan con unas condiciones de seguridad adecuadas para evitar percances a los vecinos y turistas, tales como la señalización de banderas, los socorristas y la atención sanitaria. A pesar de todos estos servicios, el acceso es gratuito.
La plataforma Xúquer Viu considera «inaceptable el cobro por bañarse en los ríos». El portavoz de la asociación, manifiesta que se trata de «una discriminación respecto a las zonas de playa de la Comunitat Valenciana, en las que sería impensable pagar». La plataforma explica que es todavía «más inaceptable el cobro por entrar a pie o en bicicleta en los parajes naturales». Aunque tampoco parece oportuno el cobro por plaza de aparcamiento, ya que la finalidad de los consistorios es la misma, «recaudar dinero para los gastos a costa de los vecinos de las localidades cercanas».
Los consistorios alegan que la tasa cubre los gastos que supone el baño de los vecinos. Pero, al igual que en las playas, «el baño gratuito es un derecho al uso público de los espacios fluviales», asegura la asociación. La maleza, el río y la basura se deben limpiar para preservar el paraje del que los vecinos de las localidades cercanas disfrutan, sobre todo, en la época estival. Esto es lo que sostienen los consistorios, que coinciden en que la Confederación Hidrográfica del Júcar no les presta ningún soporte económico para hacer frente a los gastos de limpieza del cauce.
Xúquer Viu considera especialmente inaceptable el cobro en zonas homologadas. En la provincia de Valencia hay 57 zonas de baño costeras, mientras que tan sólo hay una zona autorizada en ríos, el Gorgo de la Escalera de Anna. En este paraje, pese a estar homologado, el Ayuntamiento cobra dos euros por acceder a la zona. «No se puede cobrar para acceder a espacios fluviales y bañarse, como tampoco se puede cobrar en las playas y bañarse en el mar», denuncia el portavoz.
La organización considera que se hacen necesarias más zonas de baño en los ríos de la Comunitat, ya que en relación con otras comunidades, como Castilla-La Mancha o Aragón, cuenta con un escaso número.
La equiparación de los ríos con las zonas costeras supondría un impulso para el turismo valenciano. «La homologación de más ríos promovería el turismo de interior», indica la plataforma.














