VÍDEO: ATLAS
La actual situación de crisis económica que vive el país ha provocado que muchas familias en estas vacaciones de verano no puedan hacer un viaje y opten por otra solución de ocio: quedarse en la playa de su ciudad.
De este modo, la arena de las playas urbanas tiene más afluencia que el año pasado y, además, se llena de neveras y fiambreras de los mencionados turistas urbanos. Por otra parte los bares y restaurantes de los paseos marítimos están cada vez más vacíos y los pocos clientes que tienen se gastan mucho menos dinero que hace unos años.







