
La Conselleria de Justicia y Bienestar Social ahorrará más de 235.000 euros en vigilancia de sus cinco sedes en la ciudad de Valencia. Se trata de las dependencias de la Alameda, de las calles Colón, Del Pozo y Náquera y del edificio de la plaza de San Nicolás. Todas ellas albergan las oficinas de los diferentes departamentos.
Hasta la fecha existían dos contratos diferentes para cubrir estas sedes. Uno de 298.000 euros y el otro de 247.000. Los dos eran anuales. Desde el pasado mes de junio los dos servicios se han agrupado en un sólo acuerdo. Se pagarán 564.000, pero por dos ejercicios.
El cálculo arroja un ahorro de 235.000 euros por año porque hay que descontar el cierre de otras dependencias en la calle Avellanas. El recorte económico se sustenta en una rebaja de las horas de vigilancia. No habrá turno por las noches y tampoco el domingo, según fuentes de la propia conselleria. Lo anterior parece excesivo más si tenemos en cuenta que las dependencias oficiales cuentan con cámaras y alarmas. Se mantiene contratado, no obstante, un servicio para que personal de seguridad acuda en caso de que salte la alarma.
¿Y dónde se reinvertirá ese dinero? La Conselleria de Justicia ha elaborado un plan de puesta a punto de la Ciudad de la Justicia. El edificio, inaugurado a finales de 2003, ha sufrido ya un considerable desgaste.
Las instalaciones arrastran algunos problemas que desde el departamento autonómico se han propuesto solucionar. Pero hace falta dinero, claro está. LAS PROVINCIAS ya informó recientemente de que abrir las puertas de la mayor sede judicial de la Comunitat costaba una media de 40.000 euros diarios. Y esto pese a que ya se habían recortado ciertos gastos, como el contrato de mantenimiento de ascensores, que suponía cerca de 200.000 euros al año por los 48 elevadores con los que cuenta el edificio.
El primero de los epígrafes de esta «puesta a punto» consiste en la reparación del sistema de climatización del edificio, una deficiencia que ha suscitado las quejas de los usuarios, fundamentalmente trabajadores. No es extraño entrar en algunos despachos, cuyo titular cuenta con un ventilador propio u otros en los tienen cubierta la entrada del aire por la excesiva potencia. Las protestas ya han llegado a Justicia y este será el primer punto a tratar.
No se trata de una cuestión sencilla. Tampoco resulta económica. La climatización del edificio, dividido para esto en tres zonas, soporta problemas casi históricos por diferentes motivos. El primer punto es la reparación de algunos equipos de control, la sustitución de dispositivos como termostatos o válvulas. El coste es de 45.000 euros. Ya se ha empezado a trabajar en este asunto.
El siguiente paso será reparar -se ha descartado la compra- ocho compresores. Actualmente casi la mitad de estos aparatos (18) permanecen averiados. La climatización con la mitad de compresores resulta una misión casi imposible. Los trabajos cuestan 10.000 euros por dispositivo. En total, otros 80.000 a la caja de Justicia.
La sala de las heladoras
Con lo anterior no concluye el apartado del aire acondicionado. Está prevista una obra de albañilería en la sala en la que se encuentran las heladoras. Estos aparatos ofrecen siempre un mejor rendimiento al aire libre. Ahora, por un fallo quizá de diseño original del edificio, no lo están. Para ello se derribará un muro junto a otra pequeña actuación. Coste: 26.000 euros más.
Por último será necesario actualizar el software de los sistemas de gestión de la Ciudad de la Justicia. Otros 110.000 euros. El tiempo desde la inauguración de las instalaciones -funcionaban con Windows 98- hace que si se sustituyen piezas, éstas no sean reconocidas por los programas. A continuación se procederá con el hardware, aparatos de control, que ya serán reconocidos por el nuevo sistema.
Todo lo anterior se hará durante lo que queda de año. A esto habrá que sumar otras obras menores, pero también necesarias. Actualmente, uno de cada cinco baños del edificio presenta problemas de fontanería. La sede cuenta con 260 aseos. La orden de la conselleria, dirigida por Jorge Cabré, es aumentar las horas del personal destinado a este cometido. Aparte, se procederá a la sustitución de varios ejemplares de la jardinería interior porque una de las especies de palmera no se ha adaptado a las condiciones de luz y temperatura.
El próximo año el proyecto se disparará hasta cerca de un millón de euros. Son varias las ideas que Justicia ha recogido para esta segunda fase. La de mayor coste económico vuelve a estar vinculada a la climatización. La reposición de aparatos que permiten controlar todo el sistema desde un ordenador central.
En este sentido, las mismas fuentes también anunciaron el aislamiento térmico de las salas de vistas. Actualmente se filtra la corriente, con lo que en verano entra calor y, en invierno, frío. De ahí que poco pueda hacer el sistema. Además, se revisará y sustituirá el tipo de baldosas de las pasarelas que unen los dos extremos de edificio al detectarse algunos problemas.













