La sala del Museo del Louvre donde se exhibe la Gioconda siempre está a rebosar de público. Entre tanto visitante apenas se aprecia la sonrisa de la Mona Lisa ni la maestría de Leonardo Da Vinci. La estrella del Reina Sofía es el Guernika de Picasso, una pieza grandiosa a la que el observador nunca se enfrenta en solitario. El Museo Thyssen-Bornemisza tienen el verano resuelto gracias a la genialidad de Edward Hopper. Las obras del maestro norteamericano están abiertas hasta las 23 horas para aquellos curiosos con inquietudes nocturnas.
Los horarios de los museos están a disposición de los usuarios. En Valencia, Hopper ni está ni se le espera. Sin embargo, sí es una ciudad que apuesta por el turismo e incluso quiere fomentarlo con la cultura. La Comunitat está al servicio del visitante y se adapta a sus necesidades. Los museos municipales ya se han adaptado a las demandas de los turistas y de los tour operadores. La Almoina, La Lonja, el Museo de la Ciudad, el Museo de Historia de Valencia, las Torres de Serranos y las Torres de Quart abren de 10 a 19 horas ininterrumpidamente. El cambio coincide con el verano, pero desde la Concejalía de Cultura apuestan por mantenerlo durante todo el año (sobre todo si funciona).
La Concejalía de Cultura busca que la red museística municipal ofrezca actividad cada día de la semana. Así, por ejemplo, la Lonja abre los lunes. El edificio gótico, Patrimonio de la Humanidad, es uno de los más visitados de la ciudad.
Tres horas abiertos
La Galería el Tossal y la Casa de Concha Piquer han visto reducidos sus horarios por la falta de público. Desde el Ayuntamiento nunca han ocultado que ambos centros culturales no reciben las visitas deseadas pese a su ubicación céntrica en el primer caso y pese a la univesalidad de la cantante valenciana en el segundo caso, como avanzó LAS PROVINCIAS. Los farolillos rojos de los museos municipales sólo abren apenas unas horas diarias.
De 10 a 14 horas, de martes a sábado, se puede visitar por dos euros el Tossal, que tiene una afluencia anual de 12.000 visitantes. En esta galería se muestran los restos de la muralla islámica del siglo XII.
La Casa de Concha Piquer abre sólo tres horas: de 16 a 19 horas. Y en invierno sufrirá un recorte:de 16 a 18 horas, según avanza la web del museo. En dos horas se supone que el visitante podrá adentrarse en el mundo de la coplista valenciana, conocer la trayectoria artística de Piquer y a su enorme relevancia pública.
Desde la Concejalía deCultura se quiere potenciar los museos con tirón de público y, al mismo tiempo, quiere mitigar el gasto al erario público de los menos atractivos para los visitantes.
El Ayuntamiento cuenta con una veintena de espacios con muestras permanentes y exposiciones. El precio para acceder a la mayoría de ellos es de dos euros por entrada, aunque los fines de semana y festivos se permite el pase gratuito. Esta recaudación, como es lógico, se destina a los gastos de mantenimiento de los edificios y de personal. Pero las cifras son tan bajas que no cubren gran parte de esos pagos.
Por ejemplo, las casas de Benlliure y de Concha Piquer tienen más de 20.000 asistentes cada una pero entre las dos no recaudan ni 3.000 euros al año, según los datos de 2010.




