Con la llegada del calor los pies sufren más de lo normal. O por la humedad a la que están sometidos en piscinas o playas, o por el calor típico de la estación en la que nos encontramos. Además, es habitual utilizar sandalias, chanclas, andar descalzos y esas prácticas pueden derivar en la aparición de hongos o de quemaduras en la piel.
Para evitar la aparición de estos problemas desde el Colegio de Podólogos se ha elaborado un decálogo con 10 recomendaciones básicas entre las que destacan no abusar de los esmaltes de uñas, secar bien los pies después del baño, utilizar un calzado transpirable y usar calcetines de fibras naturales porque absorben mejor la humedad.







