VÍDEO: UNIMEDIA
Las altas temperaturas del verano pueden afectar negaivamente a nuestra salud. Mareos, lipotimias, perder las fuerzas y bajadas de tension son los síntomas de un posible golpe de calor.
Para evitarlo, hay que evitar la exposición solar y hacer deporte al mediodía. Además, hay que intentar estar en sitios acondicionados o en lugares frescos a la sombra.
Los niños y las personas mayores son los colectivos más vulnerables, por lo que hay que prestarles especial atención.
El agua no debe faltar en ningún caso para hidratarnos.







