VÍDEO: ATLAS
Hace una semana cerca de 20 mil hectáreas ardieron en un incendio forestal iniciado en la localidad Andilla. El fuego arrasó con la mayoría de la masa forestal de una decena de municipios entre la provincia de Valencia y la de Castellón como Alcublas, Altura, Sacañet, Teresa… Pero no todo se quemó.
En el término municipal de Alcublas se distingue un cuadrado verde intacto en medio de una gran superficie totalmente calcinada. Son cipreses mediterráneos. Una especie capaz de sobrevivir en condiciones adversas ya que está especialmente preparada para resistir la falta de agua o el calor extremo, que es lo que se produce en un incendio.
Ese reducto que se ha salvado de las llamas es un campo experimental plantado por los técnicos del Departamento de Árboles Monumentales de la Diputación de Valencia. Son cerca de 9 mil metros cuadrados con más de 900 cipreses plantados. Quedaron totalmente rodeados por el fuego y lograron salvarse porque actúan como barrera natural contra los incendios.
Según explica Bernabé Moya, botánico de la Diputación de Valencia, los cipreses son poco inflamables y poco combustibles, actúan de cortavientos, son aislantes térmicos y además generan muy poca biomasa en el suelo. Según Bernabé, plantar barreras de cipreses como ésta en zonas de transición entre los bosques y los núcleos urbanos, sería muy efectivo para mejorar la seguridad, prevención y extinción de incendios.








