
Carlos Fluixá. presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar. / LP
La capacidad que el médico de atención primaria tiene a la hora de enfrentarse a un paciente por primera vez es, a menudo, poco reconocida y eso debe de cambiar.
La formación, la ética y la experiencia que demuestran la mayor parte de los médicos de atención primaria ha de considerase más por la sociedad. Incluso por la propia Administración que con un rigor economicista puede caer en el error de aplicar recortes y ‘trabas’ al desarrollo de esta función esencial. Un error clásico es la incorporación de nuevos enfermos, en forma de cartillas de la Seguridad Social. Más enfermos en igual o menos tiempo.
En el médico que nos ve por primera vez reside el conocer síntomas, aplicar medidas, establecer un diagnóstico y derivar, si fuera el caso, al especialista. Respetemos esa función, atendamos sus reivindicaciones y oigamos lo que el Presidente de una de las Sociedades que los acoge.
–¿Cuál es su especialidad y en qué trabaja ahora mismo?
–Soy especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Desde 2006 trabajo en el Centro de Salud de Benimaclet.
–Usted preside una Sociedad que agrupa médicos ¿Cómo se llama y que objetivos persigue?
–Sí, es la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFyC), y agrupa Médicos de Familia y también a otros profesionales sanitarios interesados en colaborar. Este año cumplió los 25 años desde su formación. El objeto social de la entidad lo constituyen el fomento, el desarrollo, la promoción y la divulgación de la especialidad médica de Medicina Familiar y Comunitaria y de la Atención Primaria, en cualquiera de los ámbitos que con ellas puedan relacionarse, así como el desarrollo profesional de sus miembros asociados y del conjunto de profesionales que trabajan en el primer nivel de salud.
Debemos potenciar los valores que legitiman el papel del médico de familia en la sociedad, y que vienen definidos por compromisos: con las personas, con la sociedad y la comunidad, con el aprendizaje, con la ética y con la mejora continua para garantizar una adecuada actividad profesional.
–¿Qué iniciativas ha puesto en marcha?
–En junio de 2010 se renovó la Junta Directiva de la que soy presidente. Se han mantenido y potenciado actividades que llevamos en marcha desde el inicio de la Sociedad Científica, dirigidas por los grupos de trabajo desde hace años. Como iniciativas podríamos destacar tres: la puesta en marcha de las Jornadas de Gestión, justificadas por la situación actual donde la gestión se hace más necesaria que nunca; las Jornadas de Humanización y Ética en las que se trabaja el necesario aspecto humano del médico de familia, y los convenios de colaboración firmados con entidades como la Asociación Viktor E Frankl o la Asociación de pacientes (Asociación Poc epoc –pocas enfermedades pulmonares obstructivas crónicas-).
–¿Podría describir con más detalle una de esas iniciativas?
–El último convenio es el firmado con la Asociación Poc Epoc en mayo 2012. La finalidad es potenciar las relaciones entre sus asociados y ofertar conjuntamente un servicio de formación y prevención respecto a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Cada médico de familia ya trabaja en su consulta con sus pacientes con EPOC, pero en estos momentos de incertidumbre política, se hace necesario más que nunca fortalecer y crear lazos de colaboración entre profesionales y pacientes, entre sociedades científicas y asociaciones de pacientes, para mejorar la información, la prevención y el tratamiento en la población que atendemos.
Somos conscientes de que los profesionales y los pacientes somos también responsables en la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario. En respuesta a dicha responsabilidad estamos convencidos que estas alianzas entre profesionales y pacientes va a potenciar el mejor uso de la sanidad al impulsar la información y educación en el ámbito de las enfermedades respiratorias y la prevención del tabaquismo.
Las asociaciones de pacientes se crean ante necesidades que no se ven del todo cubiertas por los profesionales de la salud. Por ello estamos convencidos que el enriquecimiento será mutuo.
No podemos olvidar que el tabaco es la principal causa aislada, y evitable, de mortalidad en España siendo la causa de más del 95% de casos de EPOC diagnosticados en nuestro país. Este motivo justifica sobradamente cualquier esfuerzo que se haga por y con los pacientes con EPOC, y la importancia de la prevención del tabaquismo. Nuestra pretensión es potenciar proyectos de investigación que mejoren el conocimiento de la situación actual de los pacientes con EPOC, colaborar con cursos de formación a pacientes y participar en cursos de deshabituación tabáquica tanto en edad adulta como en la escolar.
–¿La Administración participa de la Sociedad que usted preside?
–No, somos una sociedad científica independiente de la Administración. Como sociedad científica intentamos cumplir con una labor de asesoramiento y colaboración con la Administración que mejore la gestión en el trato a los pacientes potenciando la línea de actuación en Atención Primaria y en los ámbitos donde están presentes los médicos de familia.
–¿Cómo se ‘hacen’ visibles a los pacientes?
–Fundamentalmente en cada uno de nuestros puestos de trabajo, en las consultas de Atención Primaria, en urgencias (sea en urgencias hospitalaria o en los propios centros de salud) o en hospitalización domiciliaria, pero también en otros puestos donde el médico de familia desarrolla su profesión, como las unidades de conductas adictivas, unidades de salud sexual o en cargos de gestión. Otra forma donde tomamos contacto con los pacientes es a través de nuestros grupos de trabajo, en cursos de formación específicos o campañas de salud informativas o formativas, o por medio de las asociaciones de pacientes.
–Dado que ustedes son una Sociedad privada, por así decirlo ¿De dónde provienen sus ingresos? ¿Han sentido la crisis actual?
–Los ingresos provienen de la cuota que pagan los socios con la que se cubren los gastos mínimos de la sociedad (los médicos MIR de los primeros años están exentos de dicho pago). El resto de ingresos provienen de los cursos de formación que desde los distintos grupos de trabajo se imparten a los profesionales sanitarios, participación en congresos, masters postgrado… Dichos cursos son solicitados por entidades privadas como las empresas farmacéuticas, la Administración o cualquiera otra que requiera de nuestros servicios.
–Valore la situación sanitaria actual.
–Inevitablemente tengo que expresar nuestra preocupación por la situación actual de la sanidad en nuestro país y en la Comunidad Valenciana. Los recortes actuales están dirigiendo medidas políticas con un punto de vista puramente economicista, olvidando el necesario enfoque de salud, y produciendo un deterioro de un modelo de sanidad pública por el que hemos luchado desde hace décadas.
Es preocupante ver como los problemas económicos actuales pretenden solventarse con medidas que atentan contra un derecho humano básico, la limitación de la asistencia sanitaria a un porcentaje de la población que vive en España. Esta situación plantea un problema ético en los profesionales sanitarios, pues no podemos dejar de atender a los grupos de población más desfavorecidos; no podemos abandonar a un paciente que necesite de nuestros cuidados. Es innegociable.
Por otro lado, con el incremento de la privatización que se va a realizar en nuestra Comunidad, se pone en jaque el modelo de sanidad pública actual. Sin duda es necesaria una mejor gestión que la demostrada hasta ahora, pero tenemos claro que privatizar es echar balones fuera, reconociendo así la incapacidad de resolverlos por nuestra cuenta, y cerrando la puerta a la posibilidad del cambio de organización desde la pública.
Es necesario reactivar políticas que mejoren la racionalidad y la eficiencia en el uso de los recursos, así como estimular la promoción y prevención frente a la medicalización. Llevamos más de 30 años recordando la necesidad de potenciar la Atención Primaria, pero ahora más que nunca se tiene que impulsar con acciones que realmente pongan a la Atención Primaria como el eje de la atención sanitaria. Así lo exige la Organización Mundial de la Salud y los expertos en gestión y economía de la salud desde hace décadas. No hay una apuesta clara desde nuestros políticos para que ello sea así, por lo que necesitamos voluntad política que pongan en marcha esa dirección clara. Este momento es el idóneo para darle un cambio de rumbo a la sanidad. La población y la situación actual así lo exigen.
Mientras tanto, nuestra sociedad científica seguirá trabajando en defensa por una sanidad de calidad que preserve la equidad y el derecho a la salud universal.
Perfil
Carlos Fluixá
Licenciado en Medicina y Cirugía (1984-1990). Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria según programa MIR en Hospital de Gandía y Centro de Salud de Torrent. Ha ejercido como médico de familia en Tavernes de Valldigna, San Antonio de Requena y desde junio 2006 en el Centro de Salud Benimaclet-Valencia. Miembro de los grupos de trabajo de cardiovascular y de reumatología de la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFyC). Participación en proyectos de investigación en el ámbito de Atención Primaria. Autor de varias comunicaciones, artículos y docencia, relacionados fundamentalmente con el área de cardiovascular, reumatología, entrevista clínica y farmacología. Miembro comité editorial de publicaciones específicas para profesionales de Atención Primaria. Presidente de la SVMFyC desde junio de 2010.










