
El tesoro del valenciano Rafael Álvarez es su Ford Fiesta de 1979. Aún tira millas con él. Tiene 350.000 kilómetros «y se pone a 145 km/h». Era de su padre y el lo heredó en los 90. Lo mima con piezas originales de Ford. «Es la mascota del concesionario, me lo piden para exposiciones». No quiere oír hablar de coleccionistas. «No lo vendo por todo el dinero del mundo».



