El PSPV-PSOE ha anunciado hoy que solicitará la comparecencia de la alcaldesa de Elche, Mercedes Alonso (PP), en el próximo pleno municipal para que exponga la decisión del gobierno local en relación con el lanzamiento de las 'carretillas'.
Este anuncio se produce después de que Alonso dijera ayer a los periodistas que desde el equipo de gobierno estaban "abiertos" al diálogo y a escuchar propuestas "razonables" para una nueva ubicación de ese tradicional acto, tras la decisión del ejecutivo popular de prohibir su celebración en el centro de la urbe.
El gobierno municipal aduce, entre otros motivos, que el cerramiento del espacio acotado para realizar el citado espectáculo de pólvora -tiene lugar la noche del 13 al 14 de agosto dentro del programa de fiestas en honor a la Virgen de la Asunción- cuesta unos 80.000 euros a los ilicitanos.
Sobre esta cuestión se ha pronunciado hoy el concejal socialista Héctor Díez, quien ha afirmado que se está convirtiendo en una "costumbre" lo que ha tildado de "desacertadas" decisiones de la alcaldesa.
Según Díez, "sus decisiones autoritarias y sus cambios de opinión son los que provocan una mala imagen de la ciudad, y no 'la guerra de las carretillas'".
"La palabra de la alcaldesa no vale nada", ha opinado el edil socialista, quien ha indicado que Alonso "hizo lo mismo" cuando aseguró, según Díez, que no subiría los impuestos o no eliminaría el bus gratuito para menores de 26 años.
Respecto al coste económico de la "guerra de las carretillas", el concejal de la oposición ha dudado que ascienda a 80.000 euros.
A su juicio, la celebración de este festejo tradicional en otro punto de la ciudad también supondría gastos en seguridad, limpieza, montaje y atención sanitaria.
El PSPV-PSOE sostiene que debería haberse mantenido su emplazamiento y, de no ser así, que el cambio se hubiera debido a "criterio de los técnicos".
En la 'guerra de carretillas', los participantes se lanzan 'petardos voladores' unos contra otros en un área acotada.
Los asistentes acuden por la noche a esa zona urbana, habilitada hasta ahora por el ayuntamiento, equipados con ropa de textura gruesa y elementos de protección (cascos, guantes y botas) para evitar las posibles quemaduras por efecto de la explosión de los materiales pirotécnicos empleados en los petardos que, una vez encendidos, describen órbitas incontroladas.






