Dos hechos marcan el inicio de la temporada de playa en la ciudad de Valencia. Por un lado, la puesta en marcha del servicio de verano de autobuses. Por otro, la instalación del habitual mercadillo en el Paseo Marítimo, a la altura del balnerario Las Arenas. Hoy llega ese día, ya que el mercadillo arranca temporada con un total de 66 puestos.
Este año se instalan diez puestos menos que en 2011 (hubo 76) por incumplimiento de normativa por parte de los titulares de los puestos de venta. Según han explicado fuentes del Ayuntamiento de Valencia, «las sanciones se deben a que los titulares del puesto no estaban en su lugar de trabajo y, en su lugar, había otra persona vendiendo, personas que por tanto no tenían la autorización de vendedor». Ya recibieron sanción en el momento de detectar la anomalía y ahora la Concejalía de Mercados ha decidido no darles la licencia. Se da la circunstancia, además, de que algunos ya habían sido sancionados en años anteriores.
La Policía Local es la encargada de controlar el cumplimiento de la normativa en este mercadillo extraordinario, que se prolongará hasta el 15 de septiembre. Entre los requisitos que deben cumplir, por ejemplo, está la prohibición de vender productos alimenticios o de pernoctar en las casetas; además, son los vendedores los que deben dejar el paseo en perfectas condiciones de limpieza.













