
Así quedó el paraje de Los Cerros de Llombai, tras el último incendio. / Francisco García
La campaña de prevención de incendios para este año en la Comunitat se presenta complicada. Un invierno muy seco, pocas lluvias en primavera y días de viento que han reducido la humedad del terreno. Y sobre todo ello, los problemas económicos, que han obligado a la Conselleria de Gobernación a reducir de 12.000 a 11.000 los efectivos de prevención y extinción respecto al año anterior.
Evitar los fuegos forestales costara este año a la Generalitat 95 millones de euros, un presupuesto con 5 millones menos que en el año anterior. Pese a esta reducción de medios, el Conselleria de Gobernación confía en que serán suficientes para garantizar la seguridad de los montes valencianos y para alcanzar «los buenos resultados de los últimos años a pesar de los problemas económicos».
Además, el Conselleria Serafín Castellano ha constatado que, en los últimos dos o tres años, «los incendios mas graves no se concentran necesariamente en verano, sino que aparecen repartidos en otras épocas del año, incluso en meses de invierno y primavera». Esto, ha expuesto, «ha obligado a reestructurar la forma de repartir los medios».
En lo que llevamos de año han ardido 429 hectáreas en 246 incendios forestales. En todo 2011 se registraron 422 fuegos que arrasaron con 2.439 hectáreas.
Castellano ha destacado algunas novedades que contribuirán a mejorar la eficacia y rapidez en caso de incendios forestales: depósitos de agua en seis unidades de prevención para atacar conatos antes de la llegada de los medios de extinción, un sistema de transmisión de imágenes aéreas tanto a la sede del 112 como a los puestos de mando avanzados y una mejora en los equipos de transmisión que evitará algunas zonas de sombra donde fallaban las comunicaciones.







