La familia de Alba Ojeda está haciendo las maletas. En unos días, la pequeña de Torrent, que sufre parálisis cerebral y espasticidad severa, viajará de nuevo a Bélgica. Esta vez el tratamiento especializado que recibirá durará dos meses, como mínimo, y tratará de que la pequeña se pueda mantener erguida. Alba respira con muchísima dificultad y el hecho de no poder mantenerse en pie complica más las cosas. De hecho, en los últimos tres meses ha tenido que ser hospitalizada hasta en cinco ocasiones por complicaciones respiratorias.
Los millones de tapones recogidos por toda España, a través de los 87 puntos oficiales, y la venta masiva de camisetas han conseguido un pasaporte solidario que permitirá a la familia de Alba costearse los 6.000 euros de gastos que tendrán que asumir al mes sólo en desplazamientos y alojamiento. Otro tanto se descontará de la cuenta bancaria para el tratamiento y la rehabilitación posterior.
La rigidez extrema que padece Alba, desde que en 2010 sufriera una parada cardiorespiratoria mientras esperaba un SAMU en un ambulatorio, le ha provocado "malformaciones" en las articulaciones que ahora un aparato tratará de corregir.
Este sistema permitirá que Alba pueda mantenerse erguida, lo que le ayudará a mejorar notablemente el riego sanguíneo, la respiración y la visión que recuperó hace poco "porque esto le facilitará ver en tres dimensiones y no en dos, como hasta ahora", explican fuentes de la familia. Este aparato a medida sujetará a la pequeña la cabeza, los hombros y cada una de las extremidades para que pueda permanecer durante un tiempo en posición vertical.
Este tratamiento tratará de evitar la operación que será necesaria si el aparato no logra el propósito de los médicos. «Tal y como tiene las articulaciones, con los tobillos hacia dentro y la cadera totalmente desajustada, no habría otra opción. La rigidez extrema y las férulas anteriores han generado unos daños que van a intentar solucionar».
La próxima semana Alba y sus padres emprenderán este viaje a Bélgica con muchas esperanzas pero sobre todo con el agradecimiento como equipaje de mano. «Sólo podemos dar las gracias a todos los que nos han ayudado adquiriendo camisetas, recogiendo tapones, con donativos o simplemente brindándonos su apoyo y su cariño hacia Alba. Somos muy afortunados porque estamos rodeados de gente marvillosa», explica Miguel Ojeda, padre de la pequeña.
Antes de que Alba se marche, una carrera solidaria popular por el cauce del río en Valencia seguirá recogiendo tapones para Alba. Todas las botellas de avituallamiento y de los puntos de venta se recogerán para la pequeña. Está previsto que asistan más de un millar de corredores.







