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La nacionalización de Bankia liquida los restos de Bancaja

ECONOMÍA

La nacionalización de Bankia liquida los restos de Bancaja

10.05.12 - 10:56 -
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El Estado nacionalizó ayer el Banco Financiero y Ahorro (BFA). El Ministerio de Economía desveló que tomará el 100% de la matriz de Bankia, lo que implica que controlará también el 45% del banco cotizado. La nacionalización de la entidad supone que las cajas que participaron en la fusión que dio origen al grupo, entre las que está Bancaja con un 37,7% del BFA, pierden toda su participación en la entidad. De ese modo, se liquidan los últimos restos de la caja valenciana, que se verá abocada a disolver su consejo de administración y a convertirse en una fundación cultural. Bancaja, la Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante, murió ayer definitivamente como entidad financiera.
Su negocio financiero ya había sido transferido al BFA en el momento de la fusión con Caja Madrid y otras cinco cajas de menor tamaño, pero la entidad aún conservaba su ficha bancaria y tenía una mímina actividad financiera en los Montes de Piedad. Ahora se queda como una mera fundación que, además, tiene un incierto futuro ya que al perder su cuota en el grupo BFA-Bankia se queda sin su única vía de ingresos para mantener la obra social.
El Ministerio de Economía aclaró en un comunicado que la nacionalización del banco que hasta ayer presidía Rodrigo Rato se produce ante la constatación de que la entidad no puede devolver las ayudas públicas que recibió en la primera fase de reestructuración del sistema financiero, por lo que pide el auxilio del Estado para que garantice su viabilidad. De hecho, el ministerio que dirige Luis de Guindos impulsará los trámites para la conversión en capital de las participaciones preferentes que el FROB suscribió en ese momento por un valor de 4.465 millones de euros, tal y como ayer solicitó la entidad. A la sazón se trata de transformar un préstamo que debía devolver al 7,75% de interés en una inyección directa en su capital que obliga a que la propiedad del banco quede en manos del Estado.

Bancaja se convierte en fundación

Bancaja deberá convertirse en fundación quedándose con lo poco que no transfirió al gigante bancario. Lejos de ser la tercera caja de ahorros de España, la entidad, aún presidida por José Luis Olivas, va a quedarse reducida a un ente cultural con algún edificio (como su sede en la Plaza Tetuán), una colección de arte y unos cien millones de euros, además de la propia marca Bancaja y los Montes de Piedad. Todos sus clientes, sucursales o sus participaciones industriales e inmobiliarias son ahora de titularidad pública.
La remodelación de la ley de Cajas del Gobierno de Zapatero fijó que, si un grupo de cajas pasaba a controlar menos del 50% del banco al que había transferido su negocio, debía convertirse automáticamente en una fundación. Las cajas, propietarias del 100% de BFA, decidieron sacar a Bolsa un banco con los mejores activos y pasivos quedándose con más de la mitad del capital con el objetivo de fortalecer su proyecto de fusión interregional. De este modo, evitaban la pérdida de la naturaleza jurídica de caja de ahorro y formaban parte del banco que debía ser actor principal en el nuevo mapa bancario.
Posteriormente, el ejecutivo de Mariano Rajoy redujo ese porcentaje del 50% hasta el 25% en la última reforma del sistema financiero, una modificación que benefició a Bancaja, Caja Madrid y sus otros cinco socios. BFA-Bankia culminó hace apenas un par de meses una operación de canje por acciones de las participaciones preferentes y subordinadas que las cajas colocaron en su día a varios de sus clinetes. Ese canje implicó la necesidad de emitir nuevos títulos, lo que provocó una dilución de las participaciones de las cajas. BFA pasó de tener el 52% de Bankia a controlar poco más del 45%. Aún así, gracias a la reducción del umbral que introdujo el Gobierno del PP, las cajas se salvaron de tener que convertirse en fundaciones y sus consejeros pudieron seguir en ellas.

Bancaja ya no tiene nada

Pero llegó la nacionalización y Bancaja, igual que sus socios, ya no tiene nada. Su futuro se reduce ahora a lo que pueda hacer como fundación cultural. Este año ya tuvo que reducir su presupuesto un 22% hasta los 28,3 millones. Con los 100 millones de euros que tiene Bancaja, la obra social podría durar hasta cuatro años, aunque ahora ya no tiene ninguna vía de ingresos recurrentes.
De hecho, es muy probable que una de las medidas que adopte el nuevo presidente de la entidad sea la suspensión del reparto de 150 millones de euros en dividendos por parte de Bankia.
Antes de la fusión con Caja Madrid, la obra social de Bancaja se financiaba con los beneficios de la caja. Una vez entró en BFA-Bankia se esperaban que los ingresos llegaran vía los beneficios que repartiría el banco. El hecho de que el Estado posea el 100% de BFA priva a Bancaja del instrumento financiero con el que esperaba obtener los recursos para seguir mantener la obra social.
Y con la conversión de Bancaja en fundación llegará la disolución de sus órganos de Gobierno. El consejo de la caja desaparecerá y su lugar lo ocupará el patronato de la fundación que se cree. Fuentes financiera apuntaron que lo lógico sería que el Consell tuviera un papel destacado en la configuración de ese patronato y de la comisión permanente de la nueva fundación, con las reservas lógicas que impone la inexistencia de antecedentes en este sentido. De hecho, en la CAM, el patronato de la Fundación CAM va a ser propuesto no por lo políticos, sino por los miembros del FROB y el Banco Sabadell, nuevo propietario de la caja alicantina.

Cambios en la gestión
La llegada del Estado al capital de BFA-Bankia supondrá un cambio en la gestión de la entidad. El Banco de España emitió un comunicado a última hora de ayer en el que concluía que la opción «más conveniente» para reforzar la solidez patrimonial de la nueva etapa que se abrió ayer con el nombramiento de José Ignacio Goirigolzarri como nuevo presidente es convertir en capital los 4.465 millones de euros en ayudas públicas que recibió Bankia en el momento de su creación.
El regulador apuntó que esa conversión debe ser autorizada por el propio Banco de España y por el resto de autoridades competentes españolas y comunitarias. El Banco de España aseguró haber trabajado «intensamente» con los antiguos gestores del banco para sanearlo, pero aseguró que el plan que Bankia presentó a finales de marzo para estabilizar su situación patrimonial se tradujo en nuevas exigencias a las que la entidad no ha podido hacer frente.
Entra ellas estaban la racionalización de su gestión con una mayor profesionalización, así como un programa de desinversiones para reforzar su solidez. El relevo en la presidencia del grupo BFA-Bankia va orientado precisamente en esa dirección. De hecho, el regulador ha urgido a los nuevos gestores a presentar «en el plazo más breve posible» un plan reforzado de saneamiento «que situará a BFA-Bankia en condiciones de afrontar con total garantía su futuro», matiza el Banco de España, que insiste en que Bankia es una entidad «solvente que sigue funcionando con absoluta normalidad».

7.000 millones de euros

Los cambios en la gestión serán muy rápidos. El consejo del BFA, que ayer estuvo reunido más de cuatro horas para aprobar el nombramiento de Goirigolzarri, se volverá a reunir el miércoles de la semana que viene para votar su propio cese y la entrada de técnicos del FROB, informaron a este diario fuentes del consejo.
La fórmula aprobada en los consejos de BFA y de Bankia abre la opción para cambiar los órganos de dirección de las entidades, en los que los políticos y representantes sindicales son mayoría.
Este tipo de nacionalización no exige, de partida, nuevas aportaciones, aunque no pasará mucho tiempo sin que se tengan que determinar otros recursos necesarios para sanear la entidad. Cumplir los requerimientos de provisiones del inmobiliario podría suponer unos 7.000 millones de euros adicionales, según estimaciones del sector. Se da la circunstancia, por otra parte, de que BFA es accionista de otras compañías, como Iberdrola, Mapfre, NH Hoteles o Indra, con lo que el Estado pasará a tener el control de las correspondientes participaciones, y podría optar por desinvertir en las consideradas no estratégicas para la marcha del grupo.

Participación en Iberdrola o Mapfre

Estas decisiones tendrán también implicaciones valencianas. José Luis Olivas es aún consejero de Iberdrola desde que esta participación estaba en el balance de Bancaja. En la convocatoria de junta de accionistas de la eléctrica para el mes que viene, se propone que Francisco Pons, sucesor de Olivas en la vicepresidencia de Bankia, adquiera este cargo. Los movimientos del Estado en la venta de participaciones no estratégicas cambiarán este guión.
Por otra parte, la Comisión Europea ya dio anoche su visto bueno a la operación. Su vicepresidente, Joaquín Almunia avaló la nacionalización del BFA para garantizar su solvencia. En concreto, Almunia dijo que veía «una barbaridad» no darle dinero a Bankia si lo necesita, aunque sería con unas condiciones «muy serias en cuanto a reestructuración y sacrificios».
También la oposición se mostró a favor. Valeriano Gómez, portavoz de Economía, expresó que el PSOE no se opone a la intervención de la entidad y que su grupo avalará la nueva reforma financiera que aprobará el viernes el Gobierno.
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Logotipo de Bankia en la sede de Madrid. / Foto: Reuters | Vídeo: Atlas
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