Poco a poco Courtney Love va perdiendo lo que le quedaba de Kurt Cobain. Primero fue la custodia de su única hija, Frances Bean. Ahora ha sido esta misma la que la ha despojado de los millonarios derechos de publicidad sobre el nombre y la imagen de su padre.
El alcohol y las drogas le están costando a la viuda del líder del revolucionario grupo de los 90 Nirvana más de lo que pensaba. Ahora se queda con su mayor sustento. ¿Qué pasará con su grupo musical ahora?





