El Ayuntamiento de Gandía quiere poner en marcha una nueva y polémica medida. El alcalde, del Partido Popular, quiere endurecer el proceso de empadronamiento de los inmigrantes sin papeles. Para ello, antes de inscribirles, enviará a la policía los datos de los ciudadanos no europeos que estén en situación irregular.
La medida ha provocado un aluvión de críticas entre la oposición y parte de la ciudadanía. Desde la oposición tachan la medida de xenófoba e ilegal y piensan que el motivo que esconde son los recortes del gobierno municipal.
En Gandía viven actualmente unos 15.000 inmigrantes, un 20 por ciento de su población. El freno al empadronamiento supondría para muchos quedarse sin Sanidad, Educación y servicios sociales.






