¿A partir de qué cifra de apoyos se puede dar por satisfecho Alberto Fabra? El congreso de los próximos días 19 y 20 de mayo en Alicante ratificará su condición de presidente regional de los populares. No hay candidato alternativo, de modo que sólo se someterá a votación la lista del comité ejecutivo encabezada por él mismo, junto a la de la junta directiva. La victoria está garantizada. Pero ¿qué porcentaje de respaldo marca la línea entre un buen resultado y uno que no lo sea?
Hace cuatro años, Francisco Camps presidía un PPCV muy distinto al actual. El entonces líder popular atravesaba su mejor momento político. Sin sombras a nivel electoral, con una mayoría absoluta revalidada un año antes, y convertido en pieza clave para el apuntalamiento de un entonces débil Mariano Rajoy, la organización valenciana premió a su líder con un apoyo 'a la búlgara' y un porcentaje de apoyos del 98%. Ni la dirección del PP alicantino, tradicionalmente enfrentada a Camps, se atrevió a toser en el cónclave celebrado en la Feria de Valencia.
El resultado fue muy distinto al de cuatro años antes. El Camps todopoderoso de 2008 había sufrido cuatro años antes la amenaza casi hasta el último momento de una candidatura alternativa -encabezada por Joaquín Ripoll, secretario general de la dirección que había encabezado Zaplana-. Camps llegó a aquella cita con un indiscutible frente abierto en su propio partido, el propiciado por su enfrentamiento con los herederos políticos del expresidente. Una confrontación visible, que sólo unos meses antes (julio) había provocado el plante de casi una veintena de diputados del grupo popular en Les Corts. Con unas circunstancias claramente adversas y con un liderazgo abiertamente cuestionado, Camps ganó su congreso -ya era presidente de la Generalitat- con un respaldo del 78%.
Alberto Fabra llega al cónclave de Alicante siendo ya presidente de la Generalitat y del partido. Pese a ello, la cita de los días 19 y 20 de mayo será la que permitirá que el PP valenciano ratifique su cargo. El dirigente popular llega a esa cita sin contestación interna constituida como tal, más allá de la incomodidad que algunos barones han expresado desde su elección como presidente popular. Un malestar que, ya con el congreso a la vista, se ha concretado en el debate abierto en relación con el nombre del nuevo secretario general de los populares. Fabra apuesta por el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, mientras que el presidente provincial de Valencia, Alfonso Rus, y la alcaldesa Rita Barberá han expresado sus dudas respecto al candidato propuesto.
Fabra aspira a sacar adelante su propuesta con un apoyo estimable de su partido. ¿Cuál? El más alto posible, obviamente. No obstante, las fuentes consultadas por este diario estiman en un 80% el dato que separaría un buen resultado de uno sólo correcto.
Ese porcentaje del 80%, extrapolado, supone un éxito muy destacable -que ya quisiera para sí el socialismo valenciano en cualquiera de sus congresos-. Pero en un partido como el PP valenciano, y tal y como demuestran los congresos de 2004 y 2008, ese nivel de apoyos sería más comparable a una etapa de confrontación abierta como la que la formación popular vivió durante la transición entre Zaplana y Camps que a la de un liderazgo consolidado como la del último congreso. Dicho de otra manera, el entorno del presidente asume que el cónclave de Alicante es una cita que debe marcar el camino para la consolidación interna. Y ese 80%, se asume, es un buen comienzo a nivel orgánico, preferible a lograr un respaldo mayor a cambio de renunciar a su propuesta para la secretaría general.
Para otras fuentes del PP valenciano, en cambio, un 80% sería un resultado esclarecedor de la situación del partido. «Si recibe un grado de abstención tan estimable, sin que en apariencia existan problemas con su liderazgo, lo que se estará haciendo evidente es que sí que existen esos problemas y se generaría incertidumbre», remachó esta fuente, que apostó por situar el porcentaje necesario en el 90%.
En los últimos días se ha especulado con la posibilidad de que la propuesta de nuevo secretario general puede ser clave a la hora de marcar la diferencia en la votación de la lista para el comité ejecutivo. Fuentes cercanas al presidente provincial de Valencia, Alfonso Rus, considrean muy probable que si Fabra mantiene el nombre de Castellano como nuevo responsable del aparato del partido, el nivel de contestación interna sea muy estimable. «Valencia podría votar mayoritariamente en blanco», se especula en alusión al rechazo del presidente provincial de Valencia.





