Por unanimidad de las 21 asociaciones que representan a 4.465 taxistas de la Comunitat, las entidades del sector decidieron este jueves en una asamblea celebrada en Benidorm presentar alegaciones al Reglamento del Taxi. Las objeciones tratarán las autorizaciones por titular, la libertad de elección de vehículo en las paradas o incluso la moratoria en la antigüedad de los coches, aunque también se centrarán en el aspecto y aseo de los chóferes, lo que aparece entre las sanciones de la normativa.
El expresidente autonómico, Antonio Haro, que en el mismo acto anunció que no se presentaba a la reelección de su cargo, siendo sustituido por Santiago Fraile, comentó este último artículo, adelantado en su día por LAS PROVINCIAS,
El borrador del reglamento indica que la indumentaria «de las conductores será adecuada a las normas sociales y, en todo caso, sin manchas ni malos olores. Está prohibido expresamente el uso de calzado que pueda dificultar la conducción».
La cuestión no es baladí porque, bien por denuncia de un pasajero, un policía o un inspector de la Agencia de Movilidad, los taxistas que infrinjan este artículo se exponen a una sanción de hasta 400 euros.
La alternativa que proponen las asociaciones de taxistas es que «está prohibido expresamente el uso de calzado que pueda dificultar la conducción, así como la utilización de ropa deportiva (chándal, pantalón corto, camisa de tirantes).
De esta manera, eluden lo que se refiere al aseo personal, aunque aceptan sanciones por llevar ropa inadecuada en su puesto de trabajo. Sobre el siguiente artículo no se presentarán alegaciones, donde el borrador se refiere a que el vehículo «deberá estar en perfectas condiciones de limpieza y aseo, manteniéndose además una temperatura interior máxima de 25 grados centígrados en verano y de 20 grados centígrados en invierno».
La responsabilidad de estas infracciones también será motivo de alegación. Mientras que la normativa dice que todas deben recaer en el titular de la autorización, la objeción plantea que las que se cometan «como consecuencia del ejercicio directo de la conducción será responsabilidad del concreto conductor que cometa la infracción, siendo responsable del titular de la licencia de taxi únicamente en el supuesto de que se acredite el incumplimiento en sus obligaciones como empresario».
También hay discusión sobre el número de autorizaciones que puede tener cada taxista. Haro indicó que el número total que queda en el área de Valencia es de 81 permisos, a lo que el borrador prácticamente no pone límite. Por el contrario, las asociaciones del sector pretenden que no se superen las cuatro por titular.
Una cuestión que también aparece es el polémico artículo sobre la libertad para elegir vehículo en las paradas. Salvo que suponga un peligro para la seguridad vial, el reglamento elaborado por la Agencia de Movilidad indica que el usuario tiene plena libertad para escoger, saltándose el orden de la cola.
Por el contrario, las alegaciones de los taxistas hablan de que la alteración del sistema de turno sólo podrá ser «cuando así lo requieran por necesidades físicas o de equipaje, siempre que no entorpezcan con ello la circulación ni se generen problemas de seguridad vial».
Por último, la normativa establece una antigüedad máxima de ocho años para el parque móvil, mientras que los taxistas piden sobre esto una moratoria para que se aplique a partir del 1 de enero de 2014, con el propósito de facilitar la renovación de los vehículos.







