
Una bióloga manipula ovocitos en el laboratorio de una clínica dedicada a la realización de tratamientos de reproducción asistida. / LP
La aplicación de técnicas de reproducción asistida llevaron a que en la Comunitat nacieran 1.500 niños en el último año del que se tienen datos oficiales. Este resultado se alcanzó en un momento en el que se observa la tendencia al alza del número de parejas que no consiguen tener un bebé de forma natural y deciden acudir a una clínica de reproducción asistida para cumplir su deseo.
Para alcanzar el resultado de nacimientos, 1.551 según lo últimos datos de la SEF y del INE de 2.010, el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) contribuyó con el nacimiento mediante técnicas de reproducción asistida de 892 bebés en la Comunitat, según informaron desde el IVI.
La misma fuente destacó que los datos proporcionados por el Libro Blanco de la Infertilidad de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) revelan que aproximadamente un 3% de los nacimientos que se producen al año en España son gracias a tratamientos de infertilidad (14.597). De estos 546 tuvieron lugar en Alicante, 190 en Castellón y 815 en Valencia, gracias a un tratamiento de reproducción asistida.
En cuanto a los nacidos tras la palicación de alguna de las técnicas de reproducción asistida en el IVI, las cifras señalan 113 alumbramientos en Castellón, 195 en Alicante y 584 en la provincia de Valencia. Este último caso supone el 72% de todos los nacidos por reproducción asistida en la Comunitat.
En estos momentos el perfil de las mujeres que optan por los tratamientos para concebir un hijo responde a una edad de 38 años. Tal como señalan desde el IVI suelen ser profesionales en activo que postergan su maternidad a la espera del mejor momento de su vida para concebir un hijo. Además, el IVI apunta que se trata de mujeres que han "intentado gestar de manera natural al menos un año y tras la incapacidad acuden a un centro de infertilidad en busca de ayuda".
Además se da la circunstancia de que el 10% de las mujeres que acuden a las clínicas de reproducción asistida lo hacen con el ánimo de afrontar la maternidad en solitario. "Estas mujeres son por lo general profesionales en activo que no tienen una pareja masculina pero que sin embargo cuentan con un apoyo familiar importante. Recurren a IVI con el ánimo de ser mamás con la ayuda de un donante", señalan desde el IVI.
La doctora Ruíz, directora de IVI Valencia, explicó al respecto que el ritmo de vida actual "conlleva el retraso de la maternidad, lo que implica un problema, porque a medida que la mujer cumple años disminuye su capacidad para concebir de forma natural. Sin embargo hay muchas mujeres que no quieren renunciar al deseo de ser mamás, de ahí la paradoja de que aumentan los tratamientos de reproducción asistida a la vez que desciende la natalidad en nuestro país”.







