El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, aseguró ayer por la mañana en Les Corts que su Ejecutivo no efectuará «ningún ajuste ni recorte adicional» a los aprobados por el Gobierno central en Educación, Sanidad o Servicios Sociales, que, a su juicio, están justificados porque España se encontraba en «una situación insostenible».
«Estaríamos intervenidos» como Grecia o Portugal si el Gobierno no hubiera actuado y se hubieran sufrido «recortes más duros», ya que los servicios públicos se encontraban en «una situación de emergencia» en la que «no había dinero» para garantizar las prestaciones básicas, añadió.
Fabra ha transmitido a sus más estrechos colaboradores su convicción de que las medidas aprobadas por el Gobierno valenciano para controlar el déficit contarán con el visto bueno del Ejecutivo central. Y ha añadido que ese objetivo, el de no superar el 1,5% de déficit, debe ser el gran objetivo de todas las autonomías para el ejercicio en curso. El presidente entiende que la situación económica de las regiones españolas está bajo todos los focos y que, por ese motivo, no es el momento de plantear debates alternativos ni de poner sobre la mesa cuestiones que distraigan a los gobiernos regionales de la necesidad de cumplir los objetivos de déficit. Bruselas, se recuerda, vigila todas y cada una de las decisiones del Ejecutivo central, y también la contundencia con la que éste pueda responder a posiciones autonómicas de fuerza por la resistencia a aplicar los recortes necesarios.





