Esta es la dramática historia de una perra llamada Nala. Su dueña, Diana Pérez, la donó a la protectora Luz Verde de Quart de Poblet, para que le encontraran un cuidador. A los seis meses de la donación la protectora recibió varias denuncias anónimas sobre un presunto maltrato al animal. La protectora tomó cartas en el asunto, investigó lo denunciado y confirmó el daño a Nala que se quedó prácticamente ciega. El animal necesitaba por una alergia cortisona en los ojos, y presuntamente esta persona en lugar de colocarle la medicina le echó sal en los ojos porque aseguraba que así se curaría antes.
El presunto agresor, según la denunciante, es un hombre que paseaba tranquilo esta mañana frente a las puertas del juzgado donde ha sido denunciado. Un presunto maltratador que afortunadamente no le había cambiado el chip de identificación a la perra y de esta forma la protectora pudo ponerse en contacto de nuevo con su dueña. Desde ese momento Diana se hizo cargo de Nala para curarle los ojos y ha emprendido su cruzada particular contra el maltrato animal. A fecha de hoy Nala es una perrita que vuelve a ver y a jugar con sus dueños. Está totalmente recuperada.







