
Las ciudades se expandirán en los próximos veinte años en 1,5 millones de kilómetros cuadrados adicionales, un área equivalente a España, Francia y Alemania unidas, según expertos en ecología reunidos en Londres.
Científicos, políticos y empresarios debaten desde este lunes en la conferencia "Planet under pressure" ("Planeta bajo presión") soluciones para neutralizar el riesgo de que el actual modelo de desarrollo económico derive en problemas medioambientales en las próximas décadas.
La población humana pasará de 7.000 millones de personas a 9.000 millones en 2050, según las cifras que maneja las Naciones Unidas, lo que significa que, durante los próximos 38 años, cada semana habrá un millón más de seres humanos en el planeta.
Ese incremento en la demografía, sumado a la despoblación que sufren las áreas rurales en favor de las urbanas, hará que 6.300 millones de personas vivan en ciudades en 2050, comparado con los actuales 3.500 millones.
"La cuestión no es si debemos urbanizar, sino cómo debemos hacerlo. Las ciudades densas, diseñadas para ser eficientes, ofrecen uno de los caminos más prometedores hacia la sostenibilidad", señaló el científico de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) Michail Fragkias.
Mientras hace un siglo había veinte ciudades con más de un millón de habitantes, actualmente hay 450, que ocupan el 5 por ciento de la superficie terrestre del planeta, subrayó Fragkias.
El debate sobre modelos urbanísticos fue uno de los temas centrales en el segundo día de la conferencia que reúne en la capital británica a 3.000 expertos, antesala de la cumbre de las Naciones Unidas Río+20 que se celebrará en junio en Río de Janeiro.
"Tenemos una oportunidad única para planificar la explosión urbanística que está a punto de ocurrir y proteger los ecosistemas, mejorar la vida de miles de millones de personas, evitar mayores problemas medioambientales y los efectos desastrosos del cambio climático", afirmó Roberto Sánchez-Rodríguez, profesor de la Universidad de California.
En opinión de Shobhakar Dhakal, director del Proyecto de Carbono Global, las actuales ciudades requieren una "reestructuración urgente" para evitar que las emisiones de gases de efecto invernadero en las próximas décadas resulten insostenibles para el planeta.
El 70 por ciento del dióxido de carbono que se expulsa a la atmósfera surge de las concentraciones urbanas, por lo que plantear un modelo de ciudad sostenible es uno de los retos fundamentales para reconducir el cambio climático, según Dhakal.
En 2010, la actividad urbana fue responsable de 25.000 millones de toneladas métricas de CO2 expulsadas a la atmósfera, comparado con 15.000 millones en 1990, y de no registrarse cambios se calcula que en 2030 ascenderán a 36.500 millones.
Para el responsable del Proyecto de Carbono Global, el cambio necesario en las actuales ciudades pasa por incrementar la eficiencia gracias a la tecnología, con soluciones como medidores de las necesidades energéticas para generar sólo la electricidad necesaria.





