
Demi Lovato
Demi Lovato, que entró en rehabilitación en 2010 para tratar su bulimia, no recuerda haber tenido una relación normal con la comida nunca y sin embargo sí que ha tenido siempre en mente que estaba muy gorda.
"Creo que nací ya con desorden alimenticio porque nunca he tenido una relación normal con la comida. Recuerdo haberme mirado al espejo en pañales y pensar: 'Estás gorda, cambia eso'. Comencé a comer de más a los 8 años. Me hacía un plato enorme de galletas y me las comía todas. A los 12 años se burlaban de mí en el colegio y me llamaban gorda. Pasé de comer demasiado a no comer y perdí mucho peso. Desde ahí seguí comiendo poco pero mi peso se estabilizó. Entonces empecé a vomitar para perder peso", contó la joven estrella.
Demi Lovato reveló también que comenzó a autolesionarse cuando tenía 12 años y que se automedicaba con drogas y alcohol.
"Comencé a los 12, cuando me acosaban en el colegio. Era mi modo de superar el estrés y siempre volvía a ello cuando tenía demasiado trabajo. Las chicas que se autolesionan se rascan o cortan ellas mismas y siempre lo hacía cuando tenía mucho trabajo. Te cortas con cuchillas de afeitar, tijeras u objetos afilados, o te quemas a ti misma. Yo he probado todo. Lo que más hacía era cortarme, y era horrible. También me automedicaba con drogas y alcohol, mentiría si dijera que no lo hacía", contó a la revista You.
Aunque Demi está ahora centrada en su recuperación, sabe que deberá luchar el resto de su vida con sus problemas.
"Hay tentaciones, cada comida es una lucha. Es una adicción y voy a tener que luchar el resto de mi vida. No hay cura, pero quiero ser un mejor modelo para mis fans y mi hermana pequeña", afirmó.








