¿Imaginan la ciudad de Valencia sin taxis? Los taxistas y representantes del sector lo tienen claro. La situación económica y la falta de apoyo institucional ponen en riesgo su existencia. El taxi está abocado a desaparecer según el secretario general de USO-Taxi, una de las organizaciones sindicales con más peso entre los taxistas. Los motivos para ser tan contundente son básicamente dos. El primero el de la recesión económica. En el último año la recaudación de todos los taxis de Valencia ha caído casi un 50%.
El segundo de esos motivos para el pesimismo es la gestión del trasporte público que ha llevado a cabo en los últimos años la administración. Miguel lleva 15 años al volante de su taxi y lamenta que hayan proliferado un sin fin de medios de locomoción en la urbe y que no se haya tenido en cuenta a su sector. “Si uno tiene un autobús cada cinco minutos a la puerta de su casa, que pintamos los taxistas” asegura Miguel.
Los propios conductores conocedores de la situación asumen que sobran taxis en la ciudad. En concreto, de las 3000 licencias que existen en la actualidad, sobran 750. Un tercio de todas ellas. El sindicato USO ha presentado en la Consellería un plan de reconversión del sector para que la administración se quede con esas licencias una vez se jubilen sus propietarios. De esta manera y con menos taxis, el sector podría respirar de otra manera.
Hace meses que las propuestas de los sindicatos están encima de la mesa de la agencia valenciana de la movilidad, y hasta la fecha no han obtenido respuesta por parte de la administración que los regula. Los taxistas barajan estos días movilizaciones en señal de protesta porque su paciencia se agota, sin embargo no se ha concretado ninguna de ellas por ahora. Desde el propio sindicato se teme que la paciencia se agote y que entonces esas protestas se vuelvan descontroladas.

















