La revisión de los criterios para optar a las ayudas que dependen de la Conselleria de Educación anunciada a principios de curso, con la idea de tener en cuenta la renta familiar para su reparto, incluirá otra novedad pensada para reconocer el esfuerzo de los estudiantes.
Así, aquellos que hayan conseguido los Premios Extraordinarios de Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria durante el presente curso tendrán la posibilidad de beneficiarse del 100% de diferentes ayudas, independientemente de los ingresos del hogar.
De momento el cambio afectará al bono libro, la subvención pública que permite reducir el coste del material escolar en Primaria y en la ESO, si bien desde Educación se estudia la posibilidad de ampliarlo al comedor escolar. En el caso del transporte, pensado para alumnos que residen a determinada distancia del centro asignado, parece más improbable su aplicación. Además, tampoco computará en caso del bono infantil, la ayuda para financiar la escolarización entre cero y tres años.
Esta mañana, la consellera de Educación, María José Catalá, ha abogado por la importancia de «valorar el esfuerzo» de los estudiantes para que «algunas ayudas vuelvan a regirse por el rendimiento académico, como la beca tradicional». Así, se tendría en cuenta el expediente y la renta familiar para valorar la asignación y la cuantía de la ayuda. Sin embargo, desde la Conselleria de Educación han matizado horas después que Catalá se refería a premiar a aquellos alumnos excelentes a través de las citadas distinciones, cuyas candidaturas son presentadas por los centros, que eligen a los graduados que merecen esa consideración por su trayectoria.
De cara al curso 2012-2013, la renta familiar introducirá novedades en el caso del bonolibro. Ayer Catalá avanzó que se trabaja en un sistema de baremación que permita a los solicitantes acceder a diferentes porcentajes de la ayuda. Se habla de un 30%, un 70% y un 100% en función de la situación familiar. La consellera también ha explicado que se introducirá el criterio económico en el reparto del bono infantil. La previsión es que de esta manera se pueda llegar a los 50.000 beneficiarios en los próximos años, cuando en la actualidad se distribuye entre 35.000. Eso sí, reducir la cuantía de la ayuda puede suponer que la diferencia se repercuta en el precio final que pagan las familias. En la actualidad, el bono infantil es universal y se concede a las escuelas por cada alumno matriculado.
Asimismo, la consellera ha recordado que en el curso 2004-05 se daban entre 40 y 45 euros, mientras que ahora se pueden alcanzar los 164, «pues se hizo un esfuerzo importante porque la situación económica era propicia». En cambio, ahora, «nada será lo mismo porque las cosas han cambiado».








