El vecino de Guadassuar detenido por matar a su mujer se intentó suicidar poco después del crimen y luego sufrió un ataque cardíaco en el Hospital de la Ribera, donde fue trasladado el sábado por las heridas de arma blanca que presentaba. La titular del juzgado de instrucción número 3 de Alzira –competente en materia de violencia sobre la mujer– decretó ayer el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, de Julián G. T. por un delito de homicidio tras interrogarlo en el hospital.
Sobre las cinco y media de la tarde, el presunto homicida fue trasladado por una ambulancia del SAMU al Hospital General de Valencia. Una patrulla de la Guardia Civil escoltó al vehículo sanitario. Julián G. T. permanecerá ingresado hasta que los médicos determinen que puede continuar su recuperación en la enfermería de la cárcel.
El motivo del traslado a Valencia se debe a la evolución favorable del estado del detenido y a las mejores condiciones de custodia que ofrece el pabellón de judiciales del Hospital General. Además de sufrir un ataque cardíaco, el hombre presentaba siete heridas de arma blanca, una de ellas en el cuello, que él mismo se infligió.
Elisa Pascual Moscardó se convirtió el viernes por la noche en la octava víctima mortal de la violencia de género en lo que llevamos de año en España. Su compañero sentimental, de la misma edad y vecino del mismo pueblo, cometió el crimen con un cuchillo de cocina en la casa donde vivía la mujer en Guadassuar. Horas después, el presunto homicida se intentó suicidar, y sobre las ocho de la mañana se entregó en compañía de su hermano a la Guardia Civil de Carlet.
El funeral de Elisa Pascual está previsto que se celebre hoy a las cuatro de la tarde en la iglesia de San Vicente Mártir en Guadassuar. El entierro tendrá lugar en el cementerio de Alzira, ciudad de la que era natural la víctima.









