
El peto delantal a favor del colectivo Parke Alkosa en el balcón de los despachos del grupo Esquerra Unida. :: H. E.
En marzo de 2003, el diputado socialista Andrés Perelló colgó en el balcón de su despacho un cartel en el que se leía «No a la guerra» contra la intervención de España en Irak. Aquello, que empezó como una especie de juego, derivó en un conflicto institucional en el que la entonces presidenta de la Cámara, Marcela Miró, firmó hasta tres resoluciones para que Perelló retirara el cartel de la fachada que daba a la calle Conde de Trénor.
La medida desembocó en que se empapelara prácticamente toda la fachada de los despachos que ocupaba la oposición en el viejo edificio de los grupos. Se colgaron una veintena de letreros pese a la prohibición de Miró, que una noche hizo desaparecer todos los carteles.
Nueve años después es Esquerra Unida quien desafía a la presidencia de Les Corts. En uno de los balcones del grupo, junto a las tres banderas reglamentarias que presiden la entrada principal al nuevo edificio, han colgado uno de los delantales peto que sus diputados se colocaron en el último pleno para solidarizarse con la situación de los afectados por el Parke Alkosa.
Con un naranja vistoso, allí figura el peto con el letrero «SOS Parke» sin que nadie se haya percatado de que existe una resolución de presidencia que impide colgar banderas y carteles en los edificios del Parlamento valenciano.
En su día, Miró se las vio y se las deseó para poder retirar la pancarta de Perelló. Nadie podía entrar en el despacho del diputado sin su permiso ya que podría ser considerado como un allanamiento, por lo que la única manera de quitarlo era por fuera y con una grúa. Al final, una mañana, la pancarta ya no estaba. Ahora, el lío está servido otra vez.








