El PSPV-PSOE ha exigido hoy al presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante , José Joaquín Ripoll, y a la alcaldesa de la ciudad, Sonia Castedo (PP), que "antepongan el interés" de la capital alicantina a "sus batallas personales" y que "se pongan de acuerdo" en un modelo urbano.
El concejal socialista Pablo Rosser se ha pronunciado en estos términos después de que el consejo de administración del puerto de Alicante diera ayer luz verde a la concesión de la licencia para la construcción de una planta de recogida y tratamiento de residuos en las instalaciones portuarias, una medida que queda ahora supeditada a la perceptiva autorización ambiental integrada de la Conselleria.
"Los vecinos de los barrios colindantes al puerto importan menos que el carbón y los residuos de los barcos", ha sentenciado Rosser, para quien "el área logística del puerto no puede ser una bomba atómica contra la ciudad, sino colaborar en el desarrollo económico de ambos".
En un comunicado, Rosser ha reiterado que el grupo socialista está "totalmente en contra" de que el área logística del puerto "se convierta en el fondo de saco en el que entra todo lo que no quieren en otros puertos, como Valencia y Cartagena, debido a sus peligros medioambientales y por su carácter nocivo para su entorno".
El PSPV-PSOE ha propuesto celebrar una reunión bilateral de la Autoridad Portuaria de Alicante y el Ayuntamiento en la que se cree una comisión mixta que trate todos los temas portuarios, entre otros, la citada planta de residuos, y concreten cómo y de qué manera modificar el Plan Especial del puerto.
Rosser ha indicado que el consejo de administración del puerto adopta acuerdos que "afectan claramente a la ciudad", en alusión a la planta de residuos, mientras que, "de manera contradictoria", pide al consistorio "ayuda para transformar la zona de ocio de Panoramis".
"Es intolerable que esta situación de bicefalia continúe y espero que los habituales enfrentamientos entre Ripoll y Castedo no impidan que puerto y ciudad se pongan de acuerdo", ha dicho.
Según Rosser, el concejal popular Juan Seva -uno de los representantes municipales en el consejo de administración del puerto de Alicante - votó en la reunión de ayer de este organismo a favor de la concesión para la construcción de la planta de residuos en las instalaciones portuarias, "desoyendo el acuerdo plenario que exigía negociaciones al puerto".
El acuerdo plenario al que hace referencia el concejal socialista es la declaración institucional aprobada por unanimidad en el pleno municipal del pasado mes de enero.
"La planta de residuos, a la que ahora da el visto bueno la Autoridad Portuaria de Alicante , deberá paralizarse en la Generalitat por ser un nuevo atentado contra los vecinos de Alicante ", ha expuesto.
A este respecto, ha anunciado que instarán al grupo parlamentario socialista a que presente cuantas actuaciones sean necesarias en Les Corts para "la paralización de esa autorización hasta tanto en cuanto no se apruebe la necesaria modificación del plan especial".






