El juzgado de lo mercantil número 6 de Madrid, que tramita la liquidación de los bienes de la empresa metalúrgica alcoyana Mirofret, ha autorizado la extinción de los contratos de sus 82 empleados.
Lo ha confirmado la secretaria en l'Alcoià de CCOO, Manuela Pascual, quien ha lamentado el final de la metalúrgica en Alcoy.
Pascual ha explicado que dos administrativos siguen en la empresa con los trámites de liquidación y despido de los trabajadores que reclamarán los salarios adeudados e indemnizaciones al Fondo de Garantía Salarial, el FOGASA.
Mirofret, con sede en Alcoy y Murcia, anunció el cese de su actividad a finales de noviembre de 2011 ante la imposibilidad de encontrar un inversor que reflotase el negocio, cuyos orígenes de remontan a finales del siglo XIX y que se hallaba en concurso de acreedores desde 2009.
A finales de noviembre de 2011, los responsables de Mirofret presentaron ante el juzgado la solicitud de liquidación para la empresa en el juzgado de lo mercantil número 6 de Madrid.
Esto significaba que, una vez aprobada, como finalmente ha sucedido, se comenzaría a hacer efectiva la liquidación de efectivos con la que hacer frente a los pagos pendientes, la desaparición de la firma así como que los 82 trabajadores que quedaban en la metalúrgica fueran al paro.
En el momento de presentar la solicitud de liquidación, Mirofret adeudaba a sus empleados tres meses y medio de salario y contaba con una plantilla de 200 personas, sin contar con las empresas suministradoras.
El origen de Mirofret se remonta a 134 años, cuando en 1877 el abuelo del actual gerente, Vicente Miró, comenzó con la construcción artesanal de carros.
En 1996 un incendio destruyó por completo la factoría de Alcoy, en cuya reconstrucción se implicó especialmente la administración local para evitar que la producción se derivara por completo a Murcia.
Ahora mismo tenía sede en Alcoy y en Murcia, y pese a que son empresas distintas, parece que la actividad termina en ambas plantas.






