El cuartel de la Guardia Civil de Carlet recibe día a día un goteo de madres para denunciar la presunta estafa de una pediatra. Desde 2008, según las afectadas, la facultativa de este Centro de Salud se encargaba de convencer a sus pacientes para inyectarles a sus hijos y familiares vacunas que no cubre la seguridad social, por las que les cobraba entre 60 y 80 euros.
Por el momento, Consellería la ha suspendido de empleo y sueldo. Mientras, las afectadas siguen denunciando y buscan un abogado para ejercer la acusación particular de forma continua.








