Este es el ruinoso estado que sigue presentando la comisaría de la policía nacional más grande de la Comunitat Valenciana. La que está situada en la calle Zapadores. Una gran malla verde sigue cubriendo la fachada del antiguo edificio en el que se siguen desarrollando actividad policial. Muchas de las ventanas no tienen cristales, las persianas se han caído y la fachada se cae a pedazos.
Un aspecto deplorable que podría estar detrás de la fuga en los últimos días de cinco inmigrantes ilegales del centro de internamiento que hay en el interior del complejo policial. Los vecinos de la zona lamentan el estado de la instalación.
Desde hace meses la promesa de inversión por parte del gobierno central para reformar la comisaría está encima de la mesa, pero a fecha de hoy se puede concluir que poco o nada se ha hecho al respecto.
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Editorial: Zapadores, un coladero

















