Modernismo y tradición se dan la mano en el nuevo complejo Molino Real de Paterna, donde conviven piezas restauradas de gran valor histórico junto con materiales de última generación como el titanio. Una nueva e innovadora propuesta que diversifica la oferta turística de la Comunitat Valencia y que pretende posicionarse en tercer lugar en cuanto a la organización de eventos, por detrás del Palacio de Congresos y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El alma Mater del proyecto y Consejero delegado de Molino Real, Iván Zaragoza, ha acompañado a las autoridades municipales, en un recorrido por los 23.000 metros cuadrados que ocupa el complejo y que supone el mayor conjunto histórico monumental de molinos restaurados de toda España.
La segunda teniente alcalde de Paterna, Sara Álvaro insistió en que “no hay ningún complejo de estas características y por tanto supondrá generar nuevos ingresos para la localidad, además de la riqueza arquitectónica que supone”. Álvaro ya ha invitado a Molino Real a formar parte del Panel de Negocios donde están inscritos gran parte de los agentes comerciales de Paterna.
Es esta sin duda una apuesta arriesgada dada la coyuntura económica actual, que ha supuesto una inversión de 18 millones de euros, sin embargo, el gerente de la empresa, Pau Caralt, ha señalado que en su primer año de funcionamiento se prevén unos ingresos de 3 millones de euros, “una cantidad que está prevista multiplicar por tres a largo plazo”. La situación económica ha influido en el retraso de la apertura del complejo, así como en la reducción de tarifas pero “es el momento de darnos a conocer ofreciendo una oferta diferente, por eso hemos insistido en el carácter polivalente del complejo”, añade Caralt. De esta forma, las instalaciones permiten acoger diferentes eventos, desde reuniones de negocios o seminarios hasta bodas. Aún así, las expectativas de la dirección pretenden convertir Molino Real en todo un referente en el sector del turismo de congresos e incentivos.
Los cuatro molinos restaurados comparten espacio con edificaciones vanguardistas que respetan la fisonomía del entorno y se integran en él a la perfección. Todos ellos acogen una oferta integral de restauración y salas para eventos dotadas de un diseño innovador y los materiales más elegantes y confortables, diseñadas por Tarruella & López. Uno de los molinos, el Molino Testar ha sido cedido por la empresa al ayuntamiento de Paterna que lo destinará a Museo del Agua y la Cerámica.
Cada molino ofrece una sala de entre 350 y 450 metros cuadrados, a las que hay que sumar cuatro salas VIP de 90 metros cuadrados y las terrazas.
Los responsables del Molino Real han cifrado en 85.000 los visitantes que acogerá el municipio de Paterna durante el primer año de funcionamiento. Las mismas previsiones apuntan a que este tráfico de visitas pueda generar un importante impacto económico en Paterna, resultado de las estimaciones de gasto medio por persona realizados por todos aquellos que participen en las actividades de Molino Real. En relación al gasto medio del visitante por actividad, se destaca la gastronomía en primer lugar, seguido de las compras, actividades de ocio y otras actividades.
En cuanto a la diversidad de visitas, todas las previsiones apuntan a que el sector económico comercial ocupará el primer lugar, representando el 30% de toda la demanda, seguido del sector sanitario (25%), el sector público (12%) y otros representantes de actividades socioculturales, científicas, etc.