El año pasado, los órganos judiciales registraron un incremento del 68% en este tipo de procesos. Pero desde el año 2006, el aumento es desorbitado: casi un 500%. Lejos quedaron los tiempos en los que se encontraba trabajo casi sin buscarlo. Época de excesos y gastos desmedidos. Este es uno de los datos más relevantes de la memoria de los juzgados que ayer presentó el decano de los jueces, Pedro Viguer.
Por lo demás, todo continúa como los años anteriores, en resumen, mal.Demasiado trabajo para pocos magistrados. Los juzgados siguen soportando un volumen de asuntos superior a lo recomendado por el Consejo General del Poder Judicial. Los de lo Social, Mercantil y Contencioso-Administrativo arrastran el doble de casos. Una cifra que obliga a los jueces a un esfuerzo extra.
El sistema judicial corre el riesgo de atrofiarse. Viguer subrayó la excesiva litigiosidad que se registra en España con 196 asuntos por cada 1.000 habitantes. Cifras que quedan lejos de los 75 de Alemania o los 50 del Reino Unido. El responsable de los magistrados puso un ejemplo muy gráfico: "No es normal que se pierdan horas y horas en resolver una discusión en una comunidad de vecinos". Los tribunales deberían centrarse en asuntos más importantes. Y los jueces de Valencia ya se han puesto a trabajar. Los magistrados han elaborado una serie de propuestas, unas 75 ideas, que han llevado al Consejo General del Poder Judicial. Y de ahí irán al Ministerio de Justicia. El objetivo es reducir el número de asuntos que llegan a los juzgados. Una de las fórmulas sería establecer procedimientos de mediación. Y otra reducir la posibilidad de recursos en algunos asuntos porque el sistema sufre un "hipergarantismo".







