¿Qué hacemos con las toneladas de basura que generamos cada día los valencianos? Son necesarias más plantas de residuos pero, ¿es enterrar la solución? Los vasos que se excavan ocupan varias hectáreas, y su instalación es cada vez más complicada. El vertedero de Dos Aguas, con problemas judiciales, lo demuestra. ¿Es quemar la solución? El debate se abre tras la guerra de las basuras desatada en las últimas semanas. El retraso en la puesta en marcha de las plantas de residuos previstas en un plan que data ya de 1997 ha estallado, y el propio conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, ya se atreve a hablar de incineradoras. Son incluso más cuestionadas que las plantas, por las dioxinas que expulsan a la atmósfera, pero el conseller apuesta por una combinación de las dos.
De momento, y de forma oficial, Medio Ambiente dice que no es su prioridad, pero Cotino ya lo dijo en sus visitas a Alicante y Castellón las últimas semanas. En diez años, y según la revisión del Plan Integral de Residuos que ahora se está redactando, se prevén al menos tres incineradoras en la Comunitat, una en cada provincia. Además, se plantea una cuarta, que estaría dedicada exclusivamente a residuos industriales.
También lo dijo el portavoz del Gobierno en el Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, la pasada semana, abriendo todavía más un debate pendiente de resolver desde hace más de una década. Ahora la Conselleria guarda mutismo sobre este tema, pero hace unos días hablaba de que tenían que ser los propios Ayuntamientos quienes se ofrecieran a albergar una infraestructura de estas características.
Y muchos ya lo han hecho. Caudete de las Fuentes es una de las opciones que el pasado mes de noviembre apuntó el director general de Sostenibilidad Ambiental, Jorge Lamparero, aunque ayer mismo el alcalde de Zarra, Juan José Rubio, anunció que si el Gobierno descarta la ubicación del cementerio nuclear en esta población se postulará para acoger una incineradora. «Voy a luchar por mi pueblo, para que dejen de existir familias que no pueden ni comer», explicó el alcalde. Otra posible ubicación es Llíria.
Puede que Zarra no tenga muchas posibilidades debido a su lejanía de los grandes núcleos urbanos, pero la falta de financiación de los Ayuntamientos convierte la incineradora en una opción más para conseguir beneficios, como pueden ser puestos de trabajo o compensaciones municipales.
Todavía no se conocen los beneficios que pueden repercutir para un municipio que quiera albergar una incineradora. Los vecinos de las plantas de residuos, por ejemplo, no pagan tasas de recogida ya que a los Ayuntamientos les cuesta más barato el tratamiento de residuos. Además, se destinan compensaciones económicas por las molestias que pueden causar este tipo de instalaciones, que suelen además degradar la zona.
Xixona puede ser otro de los municipios que albergue una incineradora, pese a que existen protestas vecinales. Como ya publicó ayer LAS PROVINCIAS, la sociedad Reciclados y Compostaje Piedra Negra, la mayor planta de residuos de la provincia de Alicante, ubicada en Xixona, ya contemplaba entre su objeto social la incineración. Y esta sociedad se formó en 2001. Otra de las posibles ubicaciones en Llíria, donde está en proyecto una planta de residuos que podrá convertirse en incineradora.
La Conselleria entiende que debería existir una incineradora por provincia, y acabar con las rencillas territoriales que han aparecido con la guerra de las basuras y el envío de residuos a Villena incluso desde la provincia de Castellón.
No se sabrán, sin embargo, los nombres de los municipios que acojan definitivamente estas incineradoras hasta que estén completamente definidas. La Conselleria no quiere movilizaciones de ecologistas o protestas vecinales, que pudieran tensar todavía más el debate del futuro de las basuras. Por ejemplo, la ubicación de vertederos en algunos municipios ha contado con un rotundo rechazo vecinal, que ha logrado paralizar los proyectos, por ejemplo, en Chelva, Higueruelas o el mismo Zarra. «Un tiempo después el vertedero se ha ubicado en Teresa de Cofrentes, a dos kilómetros de Zarra, y los beneficios se los han llevado ellos», se queja el alcalde del municipio.
Polémica
La incineración es una fórmula de eliminación de residuos rechazada por ecologistas y partidos de izquierda, que argumentan la contaminación a la atmósfera de las dioxinas generadas por los residuos. El Ayuntamiento de Quart de Poblet, que alberga la mayor planta de residuos de la Comunitat Valenciana, reclamó en 2004 que el nuevo vertedero de Fervasa, todavía en construcción, no albergara una incineradora para la eliminación de basura.
Los defensores de este tipo de tratamiento de residuos es, principalmente, que generan energía. Además, tienen a favor que no necesitan tanto espacio como los vertederos y que se pueden instalar junto a las ciudades, lo que evita el coste del transporte. Desde la planta de Quart de Poblet, donde se tratan las basuras, hasta Dos Aguas, donde se depositan las balas prensadas, hay 60 kilómetros. 120 ida y vuelta.
Mucho más si hay que llegar hasta Villena. El PSOE del municipio propone que la Policía Local no deje entrar las basuras que provengan de otras zonas. Junto a los Verdes y los cinco ex concejales del PP, ahora en el grupo mixto, ya han acordado en una moción instar al Consell a comunicar al Ayuntamiento la cantidad de residuos que lleguen de otras zonas, así como el periodo de tiempo que durarán las posibles contingencias, según informó Ramón Bernabeu.








