En la Comunitat Valenciana hay actualmente más de 500.000 viviendas vacías disponibles para salir al mercado de alquiler, según las estimaciones que maneja la Conselleria de Medio Ambiente y Vivienda.
Los datos recogen la realidad que ha vivido la Comunitat durante los últimos años. A nivel nacional, y de acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2001 existían 3,1 millones de casas vacías en España, 448.823 en la Comunitat Valenciana, cifra que se ha podido elevar hasta 500.000 «o más» debido al boom de la construcción de los últimos diez años, señalan las mismas fuentes. El INE define viviendas vacías como aquellas «disponibles para venta o alquiler o simplemente abandonadas».
Los últimos datos de la Direcció General de Arquitectura i Habitatge de la Generalitat señalan que de todas las viviendas existentes en la Comunitat sólo el 8,28% se destinan al alquiler.
Y es que la cultura de vivir en un piso alquilado no está asentada ni en España ni en la Comunitat. Arrendar una vivienda siempre se ha asociado a tener recursos económicos precarios. La cultura de la propiedad sí ha calado hondo, en cambio, entre los valencianos y solamente alquilan los estudiantes, algunas parejas que inician su vida en común, empleados de temporada o trabajadores que no tienen claro todavía dónde asentaran sus 'reales' de forma definitiva, debido a futuros traslados o al hecho de no tener plaza fija en su trabajo.
Al otro lado se encuentran los propietarios de viviendas que prefieren mantenerlas cerradas a alquilarlas por temor a no cobrar, a los daños que pueda recibir su vivienda o al hecho de no poder echar al inquilino moroso.
El contraste con otros países de la Unión Europea es enorme. Mientras que en Alemania el 57% de las viviendas del parque nacional se destina al alquiler (un porcentaje que se sitúa en el 47% en Holanda y el 38% en Francia), en España sólo el 8% del parque se arrienda, según datos de la compañía especializada en el sector inmobiliario Aguirre Newman. Además de los motivos antes mencionados, el alquiler de una vivienda siempre se ha asociado con un gasto para las familias, o sea, 'tirar el dinero' del sueldo. Siempre se ha preferido adquirir un hogar, aunque la hipoteca sea a 30 años, porque se toma como una inversión, apuntan desde la empresa Alquiler Seguro, de Madrid, que en pocas fechas abrirá delegación en Valencia.
El hecho de que el mercado del alquiler no ha estado lo suficientemente profesionalizado, a pesar de las numerosas inmobiliarias que se dedican al sector, o que los bancos han estado primando hasta no hace mucho la financiación para la adquisición de una vivienda, explica el escaso éxito que tiene el alquiler en España y en la Comunitat Valenciana.
Inseguridad jurídica
La legislación, enrevesada y poco adecuada, tampoco ha garantizado al propietario la seguridad suficiente para arrendar su vivienda, aunque ha mejorado con la nueva normativa. A pesar de estos inconvenientes, ahora, con la crisis económica y las dificultades para acceder a una hipoteca, la tendencia está variando y son cada vez más las personas que entienden que vivir de alquiler es una forma de vida tan válida como la de tener la casa en propiedad. O sea, el sistema que ya se practica en el resto de Europa. De la misma forma, proliferan las nuevas promociones de alquiler con opción a compra.
Para incentivar este cambio de tendencia están apareciendo iniciativas nuevas. Así, en el sector público valenciano se ha reforzado recientemente la resolución de conflictos entre propietarios e inquilinos con el fin de evitar los pleitos con farragosos trámites judiciales, una de las causas que ha paralizado durante años la salida al mercado de viviendas de alquiler.
La Dirección General de la Vivienda de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda ha firmado un convenio con el Colegio de Abogados de Valencia (ICAV) para resolver mediante la vía del arbitraje los posibles conflictos surgidos entre propietarios e inquilinos, lo que permite reducir a dos meses este tipo de 'desencuentros' que en la vía judicial ordinaria se suelen dilatar entre seis y 14 meses.
De esta forma, se pretende reducir la burocracia, ofrecer alternativas al pleito judicial, abaratar costes y potenciar el mercado del alquiler de la vivienda, en un momento crítico en el sector inmobiliario y cuando la sociedad necesita viviendas económicas, fáciles de gestionar y con garantías jurídicas en caso de que se produzca un conflicto.
El acuerdo con el ICAV une en el mismo contrato de alquiler las garantías que ofrece el Tribunal Arbitral del Colegio de Abogados de Valencia y las condiciones que exige la Red de Mediación de la Agencia Valenciana de Alquiler, organismo que gestiona los arrendamientos de viviendas de la Comunitat Valenciana.
Francisco Real, presidente del Colegio de Abogados de Valencia, señala a LAS PROVINCIAS que con este convenio, además del ahorro de costes y tiempo, «se reducirá el parque de viviendas vacías en la Comunitat» que ahora permanecen 'aletargadas' ante la inseguridad jurídica que existe tanto para el propietario como para el inquilino y por la lentitud en la resolución de los conflictos por la vía judicial, situación «especialmente grave para las familias mas desfavorecidas».
La dirección general de la Vivienda y Proyectos Urbanos de la Generalitat, por su parte, tiene en la actualidad una oferta de pisos de más de 3.300 viviendas accesibles a través de la Red de Mediación de la Agencia Valenciana de Alquiler, organismo que aporta dos seguros gratuitos a los propietarios de pisos que cubren el arrendamiento impagado y posibles desperfectos, respectivamente, a cambio de colocar en el mercado precios asequibles para los inquilinos. Un menor beneficio a cambio de un cobro seguro.
Francisco Real destaca que «los conflictos por impagos, los desperfectos en la vivienda, los subarriendos inconsentidos y las obras no autorizadas son las principales causas de los litigios que llegan cada año a los juzgados entre propietarios y sus inquilinos», un final que se quiere evitar a toda costa para impulsar el mercado del alquiler de la vivienda en la Comunitat Valenciana.
Además, están apareciendo empresas, como Alquiler Seguro, que garantizan al propietario inquilinos fiables, les dan cobertura en caso de posibles conflictos y aseguran la puntualidad en el cobro de las rentas pactadas.








